Para Diego Ventura la Plaza México sigue llena de magia y misterio. Este lunes regresaba tras la tarde que
hizo cimbrar los tendidos con el indulto de “Fantasma”, para confirmar su gran nivel, cuajando a su primero
donde toreo a compás, lento, y con una gran temple. Sin cortar los trofeos, Ventura sigue dejando ese buen
sabor, ese toreo auténtico de expresión natural.
Con “Ventoso”, de la ganadería de El Vergel, dimensionó la grandeza de Diego Ventura, gracias a su
codicia. Ha sido de la mano de “Bronce”, donde Ventura cuajó un gran tercio de banderillas, batidas a
pitón contrario, y esperando, temerario y dueño de su verdad. Se pasó en las cercanías el toro, y templó
y mandó, con una afición entregada. Clavó las rosas en la suerte del carrusel para matar al segundo viaje
y saludar con fuerza en el tercio.
Su segundo, de nombre “Conocido”, de 539 kilos, también del hierro de El Vergel, fue un toro abanto de
salida, siempre aquerenciado en las tablas. Lo saludó a porta gayola montando a “Bombón”, y en las banderillas, realizó un esfuerzo grande en los lomos de “Bronce”, estando siempre por encima y dando el extra,
y por ello abrevió, buscando antes el esfuerzo final junto a “Toronjo”, con banderillas cortas, exponiendo
siempre. Pesado con el rejón de muerte se fue en silencio, mientras que el toro fue pitado en el arrastre.
Primera Corrida del 73 Aniversario de la Plaza México. Más de tres cuartos de entrada. Toros para rejones
de El Vergel, para rejones, el primero de calidad, y el segundo, de poco juego. Para los toreros de a pie se
lidiaron astados de Montecristo, de buen juego en lo general. Diego Ventura, ovación y silencio; Joselito
Adame, dos orejas y oreja con fuerte petición de la segunda; Ernesto Tapia ‘Calita’, palmas tras aviso y
palmas; y Andrés Roca Rey, oreja y palmas.


