El candidato opositor venezolano Edmundo González ha llegado a España tras solicitar asilo político, un movimiento que ha generado tensiones entre los gobiernos de Nicolás Maduro y Pedro Sánchez. La solicitud de asilo se produjo luego de que el régimen venezolano emitiera una orden de captura contra González, lo que lo llevó a refugiarse inicialmente en la embajada de los Países Bajos en Caracas antes de trasladarse a España.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha defendido esta acción como un gesto humanitario, negando que hubiera algún tipo de negociación con el régimen venezolano. Sánchez declaró que España no abandonará a González, a quien describió como “un héroe”. Sin embargo, el régimen de Maduro ha criticado duramente esta decisión, señalando que el asilo otorgado a González solo incrementa las tensiones entre ambos países.
El caso ha sido controvertido, especialmente porque desde el entorno de Maduro se afirma que España habría facilitado la salida del opositor con una serie de “presiones y coacciones” para evitar su encarcelamiento en Venezuela. Mientras tanto, la comunidad internacional observa con atención este nuevo episodio en la ya tensa relación entre España y Venezuela, que se agrava con la creciente crisis política en el país sudamericano.


