El gobierno de los Estados Unidos ordenó este 27 de noviembre de 2025 una revisión exhaustiva de las tarjetas de residencia permanente —conocidas como “green cards”— otorgadas a personas originarias de 19 países catalogados como “de preocupación”.
La medida, anunciada por el director del organismo migratorio USCIS, se implementa por mandato del presidente Donald J. Trump, y contempla un examen “riguroso y exhaustivo” de todas las residencias permanentes concedidas a ciudadanos de esas naciones.
La lista de los países incluidos abarca a Afganistán, Myanmar, Chad, República del Congo, Guinea Ecuatorial, Eritrea, Haití, Irán, Libia, Somalia, Sudán, Yemen, Burundi, Cuba, Laos, Sierra Leona, Togo, Turkmenistán y Venezuela.
La decisión se produce en un momento de tensión y tras un incidente reciente en Washington, lo que las autoridades usan como argumento para reforzar lo que describen como medidas de “seguridad y control migratorio”.
Este reexamen podría afectar a personas que ya viven en Estados Unidos desde hace años, trabajan y han construido una vida en ese país; no se ha aclarado cuántos casos podrían resultar en revocaciones de residencia ni los criterios exactos que se aplicarán.
De esta forma, Estados Unidos da un giro significativo en su política migratoria, abriendo una nueva etapa de controles más severos que generan incertidumbre entre comunidades de inmigrantes, así como preocupación en organizaciones de defensa de derechos humanos, sobre el posible impacto de esta decisión.


