El gobierno de Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, planea designar a nueve cárteles mexicanos como organizaciones terroristas extranjeras. Esta medida busca combatir de manera más agresiva a los grupos criminales que operan en el tráfico de drogas, la violencia y otras actividades ilícitas que afectan a ambos países.
Entre los cárteles que podrían ser incluidos en la lista están el Cártel de Sinaloa, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Los Zetas y el Cártel del Golfo, entre otros. La designación como organizaciones terroristas permitiría a EE.UU. aplicar sanciones más severas, como el congelamiento de activos, restricciones financieras y operativos más estrictos contra sus miembros y colaboradores.
Funcionarios estadounidenses han argumentado que estos grupos representan una amenaza directa a la seguridad nacional debido al tráfico de fentanilo, la violencia extrema y la corrupción en instituciones gubernamentales. Sin embargo, la posible designación ha generado preocupación en México, ya que podría justificar acciones unilaterales de EE.UU. en territorio mexicano, lo que afectaría la cooperación bilateral en materia de seguridad.
El presidente mexicano, Claudia Sheinbaum, ha expresado su preocupación por la medida y ha reiterado que la lucha contra el narcotráfico debe abordarse desde la cooperación internacional y el fortalecimiento de las instituciones mexicanas.


