El expresidente de Bolivia, Evo Morales, enfrenta una orden de aprehensión emitida por la Fiscalía Departamental de Tarija, que lo acusa de “estupro agravado con trata de personas”.
Según la investigación, Morales habría tenido una hija en 2016 con una adolescente de 15 años, a cambio de favores políticos para los padres de la menor. El exmandatario debía declarar el 10 de octubre de 2024, pero no se presentó, alegando “falta de garantías”. Como resultado, la Fiscalía ha procedido a emitir la orden de detención.
En respuesta, Morales se ha refugiado en el Chapare, su bastión cocalero, donde miles de campesinos han organizado vigilias y bloqueos para impedir su arresto. Uno de los dirigentes declaró: “El bloqueo de caminos se inicia si sale cualquier orden de aprehensión. Los puntos de bloqueo están list … “.
Morales ha calificado las acciones legales en su contra como una persecución política orquestada por el gobierno del presidente Luis Arce, afirmando que buscan desacreditarlo de cara a las elecciones de 2025 …
La situación ha intensificado la crisis interna del Movimiento al Socialismo (MAS), partido fundado por Morales. El presidente Arce ha propuesto un referéndum para inhabilitar a Morales como candidato, mientras que seguidores del exmandatario han acusado a Arce de utilizar el aparato estatal para perseguir a su líder. Además, se han reportado enfrentamientos entre simpatizantes de Morales y fuerzas de seguridad, incluyendo la toma de unidades militares en Cochabamba por parte de grupos afines al exmandatario.
Morales ha denunciado recientemente un atentado en su contra, alegando que su vehículo recibió 14 impactos de bala y que dos integrantes de su equipo resultaron heridos.
Las Fuerzas Armadas de Bolivia han rechazado las acusaciones de estar involucradas en el supuesto intento de magnicidio. El ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, acusó a Morales de fabricar el incidente para ocultar que no se detuvo en un control policial y que desde su vehículo se disparó a agentes.
La comunidad internacional sigue de cerca estos acontecimientos, que podrían tener implicaciones significativas para la estabilidad política y social de Bolivia en los próximos meses.


