La plataforma Netflix ha dado un nuevo paso estratégico en su negocio de entretenimiento al anunciar un acuerdo global con las compañías de juguetes Mattel y Hasbro para convertir el éxito animado KPop Demon Hunters en una franquicia de productos de consumo.
La película, que combina la estética del K‑pop con una historia de acción y animación musical, se estrenó el 20 de junio de 2025 y rápidamente se convirtió en la más vista de su categoría en Netflix, al superar los 325 millones de visualizaciones. En este contexto, Netflix ha decidido aprovechar ese tirón mediático para “expandir activamente el universo” de la producción a través de mercancía licenciada.
El acuerdo establece que Mattel desarrollará una línea global de muñecas, figuras de acción, accesorios y sets de juego a partir de 2026, mientras que Hasbro producirá peluches, artículos electrónicos para jóvenes y juegos de rol, destacando una edición especial del juego de mesa “Monopoly Deal : KPop Demon Hunters”. Los productos se lanzarán al mercado en la primavera de 2026 y continuarán durante la temporada de festividades de ese año.
Este movimiento forma parte de la estrategia de Netflix para diversificar sus ingresos más allá de las suscripciones y apostar por contenidos que puedan generar mercancía asociada, siguiendo el modelo de compañías como Disney con franquicias como Frozen.
La alianza también subraya el impacto global de la película: su banda sonora alcanzó disco de platino, su sencillo principal “Golden” llegó al número 1 en la lista Billboard Hot 100, y se generaron retos virales en redes sociales inspirados en sus canciones y personajes.
Con este acuerdo, Netflix busca consolidar a “KPop Demon Hunters” como una propiedad intelectual sostenible a largo plazo, no sólo como un éxito puntual de streaming. La compañía afirma estar “entusiasmada por las nuevas oportunidades para los fans… en experiencias en vivo, publicaciones, belleza, estilo de vida y gastronomía”.
En resumen, este acuerdo entre Netflix, Mattel y Hasbro representa un paso clave en la evolución de una película animada hacia una franquicia multiplataforma, aprovechando tanto el contenido digital como los productos físicos para maximizar su alcance y relevancia en el mercado global.


