El pasado 4 de febrero de 2026, un trágico incidente ocurrió en la Ciudad de México cuando una explosión de gas destruyó parte de un edificio en la zona de la colonia Obrera, ubicada en el centro de la capital. La explosión, de gran magnitud, dejó una serie de daños materiales importantes y, lamentablemente, causó víctimas fatales.
Según los reportes preliminares, el estallido fue tan fuerte que los habitantes cercanos a la zona reportaron escuchar el sonido de la explosión a varios kilómetros de distancia. “La onda expansiva afectó varias estructuras cercanas”, señalaron las autoridades locales. Tras el incidente, los servicios de emergencia acudieron rápidamente al lugar para atender a los afectados y apagar los incendios resultantes de la explosión.
El saldo preliminar, de acuerdo con información de los bomberos, incluye al menos tres personas muertas y varias más heridas, algunas de gravedad. Los equipos de rescate trabajaron sin descanso para remover los escombros y localizar posibles sobrevivientes entre los restos del edificio.
Las autoridades de la Ciudad de México aún investigan las causas exactas de la explosión, aunque se sabe que un posible escape de gas en las instalaciones del edificio fue el detonante de la tragedia. La explosión también provocó un incendio de grandes proporciones, lo que dificultó las labores de rescate.
Este tipo de incidentes han sido preocupantes para los residentes de la capital, que recuerdan otras tragedias relacionadas con el gas. Sin embargo, las autoridades locales han expresado que seguirán intensificando las medidas de seguridad para evitar nuevos accidentes de este tipo.


