Umán, Yucatán. – La explosión de tres pipas registrada el pasado sábado, que dejó como saldo la muerte de una persona por graves quemaduras, reveló que un predio ubicado en la carretera Umán–Tebec volvió a operar como centro de distribución de combustible robado.
Durante un operativo conjunto realizado ayer, autoridades federales y estatales decomisaron más de 110 mil litros de hidrocarburo ilegal, así como un tractocamión, cuatro autotanques y bombas centrífugas listas para despachar.
La investigación, que inició tras la explosión del fin de semana, derivó en un cateo ejecutado por la Guardia Nacional, el Ejército, la Marina, la Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Yucatán.
En el sitio permanecieron como evidencia las pipas siniestradas, además de restos de un siniestro ocurrido en septiembre de 2023, cuando se reportó otra explosión que ya había puesto en alerta a los vecinos de Tebec. En ese entonces, se confirmó que el predio funcionaba como almacén de huachicol, aunque no se procedió a desmantelar las operaciones ilícitas.
Actualmente, el lugar quedó bajo resguardo de la Policía Federal Ministerial, adscrita a la Agencia de Investigación Criminal de la FGR, mientras se desarrollan las diligencias para deslindar responsabilidades.
El caso ha generado preocupación entre la población y cuestionamientos sobre la falta de acciones tras el primer incidente, lo que permitió que el punto de riesgo volviera a operar y derivara en la tragedia del fin de semana.


