Un ciudadano canadiense ha muerto mientras se encontraba bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) en Florida. Según fuentes oficiales, el hombre, cuya identidad aún no ha sido revelada, fue detenido por ICE debido a un asunto relacionado con su estatus migratorio.
El suceso ocurrió en el centro de detención de ICE en la ciudad de Miami, donde el ciudadano canadiense había sido trasladado para cumplir con los procedimientos legales correspondientes. Las autoridades han confirmado que la muerte se produjo el 26 de junio de 2025, y se están llevando a cabo las investigaciones pertinentes para esclarecer las circunstancias que rodean su fallecimiento.
Los funcionarios de ICE han expresado sus condolencias a los familiares de la víctima, aunque no han dado detalles adicionales sobre las posibles causas del deceso. En un comunicado, la agencia aseguró que se ha iniciado una revisión interna del incidente. Además, se ha informado que el caso será investigado por las autoridades locales y federales competentes.
El suceso ha generado preocupación entre grupos defensores de los derechos humanos, quienes han señalado que las muertes bajo custodia de ICE son un tema recurrente y han pedido una revisión más exhaustiva de los protocolos de detención en los centros migratorios. Este trágico incidente se suma a otros casos de personas que han perdido la vida mientras estaban bajo la custodia de ICE en los últimos años, lo que ha intensificado el debate sobre las condiciones de los centros de detención en Estados Unidos.
Las autoridades canadienses también han sido notificadas de la muerte del ciudadano y han expresado su preocupación por el tratamiento que reciben los detenidos en los centros de ICE. Por el momento, los detalles sobre la repatriación del cuerpo y los trámites legales siguen en proceso.
Este trágico suceso pone de nuevo en el centro del debate la seguridad y el bienestar de las personas detenidas por razones migratorias, así como la necesidad de garantizar que las autoridades encargadas de la detención sigan protocolos que aseguren el trato digno y adecuado de todas las personas bajo su custodia.


