Familiares de los jóvenes detenidos durante las protestas poselectorales en Venezuela se manifestaron este jueves frente al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) para exigir la liberación de sus seres queridos. Los detenidos, acusados de terrorismo y otros delitos relacionados con las manifestaciones, han sido objeto de denuncias por maltratos y violaciones de derechos humanos durante su reclusión.
Uno de los principales reclamos de los familiares es el trato inhumano que, aseguran, están recibiendo los jóvenes, algunos de los cuales han denunciado torturas físicas y psicológicas. Durante la protesta, los manifestantes expresaron su indignación con consignas como “No son terroristas, son inocentes”, y presentaron casos donde los detenidos han sido privados de contacto con sus familiares y no han recibido la atención médica adecuada.
En septiembre, organizaciones de derechos humanos alertaron sobre la situación de más de 1,900 personas detenidas en el marco de la llamada “operación Tun Tun”, implementada tras las elecciones del 28 de julio. Esta operación ha sido duramente criticada tanto por ONG internacionales como por los propios familiares de los jóvenes, quienes aseguran que muchos de los arrestos fueron arbitrarios y sin justificación legal.
Los manifestantes pidieron la intervención de las autoridades para garantizar un juicio justo y el respeto a los derechos fundamentales de los detenidos, instando al gobierno a poner fin a las condiciones de detención que han sido catalogadas como crueles y degradantes.
A medida que continúa la tensión en el país, los familiares de los detenidos aseguran que seguirán luchando hasta obtener la liberación de sus hijos y allegados, quienes, según afirman, son víctimas de una persecución política tras las elecciones que dieron la victoria al presidente Nicolás Maduro.


