Ferrari volvió a captar la atención del paddock durante la última semana de pretemporada de Fórmula 1 en el circuito de Baréin al presentar un innovador sistema en el alerón trasero de su SF-26, una solución técnica que sorprendió incluso a sus principales competidores.
Aunque la jornada del jueves estuvo marcada por un inconveniente técnico que limitó la actividad de Lewis Hamilton a apenas cinco vueltas por la mañana, ese breve rodaje fue suficiente para exhibir el funcionamiento de un sistema inédito. En la activación del modo recta de la aerodinámica activa, el flap superior del alerón trasero se abre y se cierra mediante un giro completo de 360 grados, un mecanismo que generó asombro entre los presentes en el trazado de Sakhir.
La escudería italiana ya había causado impacto el miércoles al incorporar una aleta en la salida del escape de la unidad de potencia, diseñada para redirigir los gases hacia el difusor y aumentar la carga aerodinámica. Ferrari aguardó hasta contar con la aprobación de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) antes de implementar la pieza. El nuevo alerón trasero siguió el mismo procedimiento y recibió el visto bueno del organismo rector, al encontrarse dentro del marco reglamentario vigente.
Según los datos de telemetría recogidos durante las pruebas, el SF-26 podría ganar entre ocho y diez kilómetros por hora de velocidad final gracias a esta solución, además de contribuir al cuidado de los neumáticos traseros. La innovación técnica fue observada de cerca por Piero Ferrari, quien se trasladó a Baréin para presenciar las dos últimas jornadas de ensayos.
Sin embargo, la expectativa generada por el nuevo dispositivo quedó parcialmente opacada por el primer inconveniente de consideración que afectó al monoplaza desde el inicio de las pruebas privadas en Barcelona. El coche permaneció detenido durante tres horas en boxes mientras el equipo trabajaba en la resolución del problema.
El director del equipo, Frédéric Vasseur, explicó lo ocurrido y señaló: “Tuvimos un pequeño problema que paralizó el coche durante tres horas. También estamos preparando piezas para enviar a Melbourne. En algunos artículos nos quedamos un poco cortos, pero en cuanto a confiabilidad, todo salió muy bien”.
Pese al contratiempo, Ferrari logró devolver el monoplaza a la pista para realizar prácticas de partida, instancia en la que el SF-26 volvió a destacarse con una aceleración contundente. La unidad de potencia del equipo italiano cuenta con un turbocompresor más pequeño que permite una carga más rápida, un aspecto clave en el breve lapso disponible desde la activación del protocolo de largada en cada Gran Premio. Este elemento técnico se encuentra actualmente bajo revisión de la FIA para determinar si será necesario introducir modificaciones reglamentarias.
Con la mirada puesta en el Gran Premio de Australia, Ferrari exhibe así una apuesta tecnológica que podría marcar diferencias en el inicio de la temporada 2026, mientras el equipo continúa afinando detalles en busca de rendimiento y fiabilidad.


