El gobierno de Estados Unidos anunció este 12 de febrero de 2026 la conclusión de la denominada Operación Metro Surge, una extensa ofensiva de control migratorio que se desplegó en el estado de Minnesota y que generó protestas masivas, enfrentamientos sociales y una profunda controversia nacional.
La decisión fue confirmada por Tom Homan, conocido como el zar de la frontera designado por la administración del presidente Donald Trump, quien indicó que, tras negociaciones con autoridades locales y estatales, «Operation Metro Surge is ending» (La Operación Metro Surge está terminando»), señalando que una retirada significativa de agentes federales ya está en marcha.
El operativo de inmigración, lanzado en diciembre de 2025 con el despliegue de alrededor de 3 000 agentes de inmigración y la Patrulla Fronteriza, fue presentado por el Departamento de Seguridad Nacional como una medida para arrestar y deportar inmigrantes en situación irregular. Sin embargo, en la práctica enfrentó numerosas críticas por su alcance y tácticas, incluyendo señalamientos de detenciones masivas de personas sin antecedentes penales y de menores de edad, así como el caos social provocado en comunidades locales.
El operativo también estuvo marcado por dos incidentes fatales que aumentaron la indignación pública y las protestas: la muerte a tiros de Renée Good el 7 de enero y la de Alex Pretti el 24 de enero de 2026, ambos ciudadanos estadounidenses que se encontraban en manifestaciones o grabando las acciones de los agentes federales.
Además de la retirada gradual de agentes, la administración Trump ha señalado que mantendrá acciones de cumplimiento migratorio en otras regiones del país, aunque con una presencia reducida en el área metropolitana de Minneapolis y Saint Paul. Las autoridades estatales y líderes locales como el gobernador Tim Walz y el alcalde Jacob Frey habían denunciado que la presencia federal había sido excesiva y perjudicial para las comunidades, calificando la operación como «catastrófica» y sosteniendo que había resultado en un impacto negativo en la economía y la vida cotidiana de los habitantes.
El anuncio del fin de la ofensiva migratoria en Minneapolis se produce en un contexto de debate político intenso sobre las políticas de inmigración en Estados Unidos, con sectores a favor de medidas más estrictas y otros que critican la supuesta vulneración de derechos civiles y el uso excesivo de la fuerza por parte de agentes federales.


