Mike Tomlin, el entrenador en jefe que encabezó a los Pittsburgh Steelers durante casi dos décadas, ha decidido renunciar a su cargo, poniendo fin a una carrera que se extendió por 19 años y estuvo marcada por una extraordinaria estabilidad, con un récord inquebrantable de temporadas con marcas ganadoras. Su salida se produjo tras la eliminación de los Steelers en la Ronda de Comodines de los playoffs 2026, un partido que dejó a Pittsburgh con una derrota ante los Houston Texans.
En un comunicado oficial, Tomlin expresó que su decisión de dejar el equipo fue tomada “tras mucha reflexión”. Agradeció profundamente a la organización, al propietario Art Rooney II y al difunto Embajador Rooney por su apoyo durante todos estos años, y también a los jugadores y entrenadores que formaron parte de su equipo. “Entrenar en Pittsburgh es una experiencia única, y siempre me sentiré muy orgulloso de haber sido parte de este equipo”, dijo el ahora exentrenador.
Durante su largo mandato, Tomlin se destacó por una consistencia poco común en la NFL. En sus 19 años al frente de los Steelers, nunca registró una temporada con récord negativo, una hazaña que pocos entrenadores en la historia de la liga han podido igualar. Además, Tomlin dejó un legado de 200 victorias en la NFL, incluyendo una histórica victoria en el Super Bowl XLIII, que le permitió convertirse en el entrenador más joven en ganar el Trofeo Lombardi en ese momento.
Sin embargo, a pesar de los éxitos obtenidos a lo largo de los años, el final de su era en Pittsburgh estuvo marcado por frustrantes decepciones en la postemporada. A lo largo de los últimos nueve años, los Steelers no lograron avanzar más allá de la primera ronda de los playoffs, y la última victoria en esta etapa se remonta a 2016, cuando derrotaron a los Kansas City Chiefs. Desde entonces, el equipo de Pittsburgh no logró superar la ronda de comodines, lo que contribuyó a la presión externa que finalmente llevó a la decisión de Tomlin de abandonar el cargo.
“Cuando no se logra el objetivo, las palabras son baratas”, declaró Tomlin después de la derrota contra los Texans. Esta frase resumió de alguna manera la filosofía de Tomlin: un enfoque directo y sin rodeos en cuanto a la necesidad de cumplir con los objetivos, en lugar de centrarse en las excusas.
La salida de Tomlin también marca el final de una era de estabilidad en una franquicia que ha tenido solo tres entrenadores en jefe desde 1969. Con la renuncia de Tomlin, los Steelers se verán obligados a buscar a su cuarto entrenador en jefe, un desafío que podría cambiar el rumbo de la franquicia en los próximos años.
Por otro lado, a pesar de los últimos años difíciles, algunos jugadores de los Steelers se apresuraron a expresar su apoyo a Tomlin. Aaron Rodgers, quien se unió a Pittsburgh en 2025, destacó que Tomlin tuvo un éxito significativo durante casi dos décadas. “Mike T. ha tenido más éxito que casi nadie en la liga durante los últimos 19 o 20 años”, dijo Rodgers. Además, Cameron Heyward, un veterano del equipo, defendió la dedicación de Tomlin y señaló que el entrenador siempre se esforzó al máximo para preparar a cada jugador. “No saben cómo se esfuerza por preparar a cada jugador. El entrenador solo servirá hasta cierto punto; los jugadores tienen que jugar mejor”, afirmó Heyward, mostrando la confianza que muchos tenían en su líder.
La temporada final de Tomlin en Pittsburgh fue un microcosmos de su tiempo con los Steelers: marcada por victorias improbables, como la obtenida ante los Ravens y los Dolphins, pero también por derrotas inesperadas y dolorosas. Los Steelers lograron evitar una temporada perdedora, pero la inestabilidad en el puesto de mariscal de campo, sumada a la falta de consistencia en los playoffs, hicieron que el final fuera aún más amargo.
El legado de Tomlin en Pittsburgh será recordado por su capacidad para mantener al equipo competitivo año tras año, pero también por los desafíos en la postemporada que no pudo superar. A pesar de no alcanzar la grandeza repetida en términos de campeonatos, su historial de victorias y la constancia de su trabajo en una franquicia históricamente exigente es algo que pocos pueden igualar.
Tras su salida, Tomlin ha dejado claro que no planea entrenar en otro equipo en 2026, según reportaron fuentes cercanas. Sin embargo, los derechos de entrenador de Tomlin siguen siendo propiedad de los Steelers, lo que significa que podrían negociar una compensación si Tomlin decide regresar a la NFL antes de 2027.
Con su partida, se cierra un capítulo importante en la historia de los Steelers. Ahora, el equipo deberá enfrentar el reto de encontrar a su cuarto entrenador en jefe desde 1969 y esperar que el próximo líder logre recuperar la gloria de las épocas pasadas.


