El titular de la ONU condena “enérgicamente” la violencia en curso, incluidos los tiroteos, asesinatos y lesiones de personas que intentan conseguir alimentos para sus familias y reitera que los civiles deben ser protegidos y respetados.
Elk Programa Mundial de Alimentos, (PMA) reportó que civiles desesperados que buscaban ayuda en Gaza fueran atacados “por tanques israelíes, francotiradores y otros disparos” el fin de semana.
En un comunicado emitido tras el incidente, el domingo 20 de julio, la agencia explicó que un convoy de 25 camiones cruzó el puesto fronterizo de Zikim, en el norte de Gaza, “con destino a comunidades hambrientas”.
Poco después de pasar el último puesto de control tras el paso fronterizo de Zikim, el convoy se encontró con grandes multitudes de civiles que esperaban para acceder a los suministros de alimentos. Fue entonces cuando comenzaron los disparos, que dejaron “innumerables” muertos en Gaza, según el PMA, haciéndose eco de los informes de las autoridades sanitarias.
Tras condenar el incidente, el PMA señaló que las víctimas “simplemente intentaban acceder a comida para alimentarse a sí mismos y a sus familias al borde de la inanición”.
La agencia de la ONU dijo además que la violencia se había producido “a pesar de las garantías de las autoridades israelíes de que las condiciones operativas humanitarias mejorarían; incluyendo que las fuerzas armadas no estarían presentes ni se involucrarían en ningún momento a lo largo de las rutas de los convoyes humanitarios”.
Sin estas garantías fundamentales, no será posible seguir prestando ayuda para salvar vidas en toda la Franja de Gaza, afirmó el PMA, cuya reacción se produjo un día después de que se informara de la muerte de 36 personas que buscaban ayuda cerca de un centro de la Fundación Humanitaria de Gaza gestionada por Israel y Estados Unidos en el sur de la Franja.
Gaza: Todo lo que rodea a la gente, ahora es muerte
En una alerta, la Agencia de la ONU para los Rerugiados Palestinos (UNRWA) transmitió testimonios desesperados de sus colegas que también luchan por sobrevivir en Gaza.
“Estamos en la fase de la muerte”, dijo un trabajador de la UNRWA. “Todo lo que rodea a la gente en este momento es muerte, ya sean bombas o ataques, o niños que se consumen ante sus ojos por desnutrición, por deshidratación y mueren”.
Los médicos y enfermeras que siguen trabajando en las clínicas y centros médicos de la Agencia de la ONU “están viendo cómo los niños mueren delante de sus ojos, y no hay absolutamente nada que puedan hacer al respecto”, continuó el trabajador.
Conmoción por la evacuación de Deir Al-Balah
La última orden de evacuación conlleva a que casi el 88% de Gaza esté afectado por órdenes de desplazamiento o se encuentra dentro de zonas militarizadas israelíes. Unos 2,1 millones de civiles que han sido desarraigados en múltiples ocasiones se ven ahora apretujados en el poco espacio que queda, donde los servicios esenciales se han colapsado.
“Los habitantes de Gaza no tienen escapatoria. Están atrapados”, dijo Louise Wateridge, Oficial de Emergencias de UNRWA. “No pueden abandonar la Franja de Gaza. Están tratando de mantener a sus hijos con vida. Están tratando de mantenerse con vida”.
En declaraciones a Noticias ONU, la humanitaria precisó que no hay alimentos disponibles y que el agua es muy limitada, lo que explica por qué tantos gazatíes desesperados arriesgan sus vidas para ir a buscar ayuda a los pocos centros de distribución y puntos de llegada que aún funcionan.
“Los niños están desnutridos, deshidratados y mueren ante los ojos de sus padres”, continuó Wateridge. “Las bombas y los ataques continúan; no hay forma de huir, no hay dónde esconderse. Allí no hay forma de escapar”.


