Emprender acciones tempranas, audaces y efectivas reducirá los riesgos a corto plazo para los empleados y costos a largo plazo para las empresas y la economía global, manifiesta la International Chamber of Commerce (ICC), al dar a conocer 32 recomendaciones para los empleadores con el fin de minimizar la probabilidad de transmisión del COVID-19 en sus compañías.
El resumen de acciones realizado por la ICC, en conjunto con el New England Complex Systems Institute, va desde las de carácter general para reuniones, viajes y visitas, lugares de trabajo, además del área de venta minorista y hospitalidad, y pone principal énfasis en el cuidado de la fuerza laboral para las más de 45 millones de empresas que la integran y que pueden seguir también aquellas a las cuales llegue el mensaje.
La ICC exhorta a todas las compañías a tomar acciones para adelantarse al brote con prácticas que van desde estar bien informados a través de los canales oficiales como las páginas web de la Organización Mundial de la Salud (OMS) o cada uno de sus gobiernos; comprensión de la emergencia, prevención, organización empresarial para determinar los grados de riesgo frente al virus, realizar actividades innecesarias como viajes y traslados, así como desarrollar e implementar métodos de no contacto para hacer negocios.
La ICC es la organización mundial de las empresas que se fundó en 1919 con la visión de lograr un mundo donde la paz, el crecimiento económico sostenible y la prosperidad compartida, se sustenten en comercio justo e inversión multilateral abierta, basada en reglas y respetuosa de los derechos humanos.
La misión de la ICC es promover la apertura en el comercio y la inversión, basados en normas, un sistema de economía de mercado, crecimiento económico sostenible, conducta empresarial responsable y un enfoque global de la regulación, acompañados por un alto sentido de solidaridad, por lo que espera estas acciones sean difundidas y aprovechadas por toda empresa sea en México y/o de cualquiera otro país donde llegue el mensaje.
El brote de coronavirus COVID-19 es una emergencia de salud global que requiere una acción efectiva de gobiernos, particulares y empresas.
Todas las empresas tienen un papel clave que desempeñar para minimizar la probabilidad de transmisión. Emprender acciones tempranas, audaces y efectivas reducirá los riesgos a corto plazo para los empleados y costos a largo plazo para las empresas y la economía. La prevención es más fácil y más rentable para un proceso de crecimiento exponencial.
Si bien las acciones específicas que cada empresa debe tomar dependerán de la ubicación, la naturaleza del lugar de trabajo y la posible interrupción de las operaciones, ICC exhorta a todas las empresas a tomar acciones para adelantarse al brote.
En este momento, las empresas deberían estar desarrollando planes de continuidad de negocio (donde no existan casos reportados), leyéndolos (donde ha habido pocos casos ya sean importados o adquiridos localmente) o implementándolos (donde hay transmisión local o una gran cantidad de casos).
Para ayudar al desarrollo de tales planes, ICC se ha asociado con el New England Complex Systems Institute para desarrollar este resumen de las acciones que las compañías pueden tomar para reducir los riesgos para empleados, clientes y socios de una empresa.


