Se comenta solo con…, por: Carlos Ramos Padilla.*
Correo: car260857@hotmail.com
@cramospadilla
Para los ilusos o confiados en que la pandemia ya
concluyó pues hay malas noticias. Eruditos y científicos de todo el mundo se
han dado a la tarea por eliminar completamente, por lo menos controlar, al
COVID y sus variantes.
La producción y mejoramiento de vacunas se intensifica
proponiendo medicamentos como el ATSOVID, desarrollado en México por la empresa
SPV TIMSER.
La UNAM informa que el fármaco posee propiedades
antivirales e inmunoreguladoras que pueden favorecer en la prevención y
tratamiento del COVID-19. Se compone por una molécula de origen natural
obtenida del extracto de la planta Glycyrrhiza glabra, consumida desde hace
muchos años con fines medicinales como parte de la tradición herbolaria
oriental.
Sin embargo y a pesar de los años transcurridos los
medicamentos aún están en fase de experimentación mientras hay nuevas cepas que
desorientan a los científicos.
Actualmente se han llevado a cabo diversas
investigaciones científicas con la finalidad de utilizar esta molécula como un
fármaco contra la pandemia y también en prevención a otras enfermedades
respiratorias.
La infección del virus SARS-CoV-2 comienza con su
entrada a las vías respiratorias y posteriormente su proteína Spike se une con
la proteína de membrana celular ACE2, presente en la mayoría de las células que
componen el sistema respiratorio. Una vez unido a su receptor (ACE2), se
desencadena una serie de reacciones que conducen principalmente a la
replicación viral en el interior de la célula y un efecto de inflamación
intracelular y extracelular.
El contacto físico y sin cumplir con los protocolos
sanitarios continúa siendo el mayor riesgo para adquirir la enfermedad aún y a
pesar de las vacunas.
El registro de muertes ha disminuido pero no ha concluido
y si los grupos vulnerables los más expuestos. Por ello hay quienes se atreven
a aventurar que el uso de cubrebocas debe pasar a un nivel cultural obligatorio
y los gobiernos emprender acciones intensas de investigación médica para evitar
muertes masivas.
Hay indicadores de alto riesgo y peligro para
comunidades aisladas a zonas rurales. Ahí la población expuesta a esquemas
reducidos de nutrición y una extrema pobreza reciben de lleno los impactos
nocivos de la pandemia.
De igual forma la comunidad de adultos mayores
sobreviven a esta situación. Hay que reconocer que la pandemia, por su sorpresa
y difusión, lleva ventaja al mundo científico que en este caso en particular
lejos de prevenir sólo reacciona.
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*Conductor
del programa Va En Serio mexiquensetv canal 34.2 izzi 135 y mexiquense radio.


