La reciente salida de Sergio “Checo” Pérez de la escudería Red Bull Racing ha generado un impacto significativo en términos de patrocinio y presencia de marca, especialmente en mercados clave como México y Latinoamérica.
Tras el anuncio de su partida, Red Bull experimentó una pérdida de 400,000 seguidores en Instagram en menos de 24 horas, reflejando el descontento de los aficionados y la fuerte conexión de la base de seguidores con el piloto mexicano.
Además, marcas que llegaron a la escudería de la mano de Pérez, como Telcel, Claro e Inter, podrían reconsiderar su permanencia en el equipo. La relación de estas empresas con el piloto ha sido fundamental para su asociación con Red Bull, y su salida plantea interrogantes sobre la continuidad de dichos patrocinios.
Especialistas en mercadotecnia señalan que la escudería enfrenta el desafío de mantener su relevancia en mercados donde la figura de Pérez ha sido central. Se sugiere que Red Bull podría regresar a sus raíces, enfocándose en su imagen de marca irreverente y audaz, para reconectar con la audiencia y mitigar el impacto de la salida del piloto mexicano.
La situación actual subraya la importancia de las figuras deportivas en la estrategia de patrocinio y cómo su presencia o ausencia puede influir en la percepción y el apoyo del público hacia una marca o equipo en particular.


