El Gobierno de Chile declaró el estado de catástrofe en las regiones de Ñuble y Biobío debido a una ola de incendios forestales que ha causado un elevado número de víctimas y daños materiales significativos.
Autoridades informaron que los incendios han dejado al menos 18 personas fallecidas y han obligado a la evacuación de miles de residentes mientras los equipos de emergencia luchan por controlar las llamas.
La declaración de estado de catástrofe permite a las autoridades coordinar con las Fuerzas Armadas y movilizar todos los recursos disponibles para combatir los focos activos, que se han propagado rápidamente debido a condiciones climáticas adversas.
Los incendios han estado activos en múltiples puntos de las regiones afectadas, consumiendo grandes extensiones de terreno, destruyendo viviendas y obligando a miles de habitantes a abandonar sus hogares en medio de intensas olas de calor y vientos fuertes.
En una conferencia de prensa desde la ciudad de Concepción, el presidente Gabriel Boric expresó su solidaridad con las víctimas y destacó la gravedad de la situación. Además, autoridades meteorológicas advirtieron que las altas temperaturas y los fuertes vientos continuarán dificultando las labores de control de los incendios.
Equipos de bomberos, brigadas forestales y fuerzas de seguridad trabajan de manera conjunta para enfrentar los focos más activos y proteger las zonas urbanas cercanas, mientras continúa la evaluación de los daños materiales y humanos.


