La renuncia de Josep María Bartomeu a la presidencia el pasado 27 de octubre en medio de una crisis dejó al Barcelona con la incertidumbre y la imposibilidad de gestionar al club con absoluta normalidad. Los nuevos comicios estaban señalados en el calendario para el próximo 24 de enero pero las autoridades decidieron postergar la votación por “la actual situación epidemiológica” y hay absoluta incertidumbre en tierras catalanas.
El Blaugrana hizo oficial esta determinación recientemente: “El Govern ha trasladado al Club que la actual situación epidemiológica no hace posible autorizar el desplazamiento fuera del municipio a los socios y socias que no dispongan de su electoral dentro de su término municipal el próximo día 24 de enero, dada la elevada movilidad que ello supondría”. Frente a esta advertencia, el club informó “la imposibilidad de realizar las elecciones en la fecha prevista debido a las restricciones de movilidad decretadas por el Govern en el actual contexto de pandemia, por lo que la fecha de las elecciones se deberá retrasar”.
Todavía no dieron a conocer la fecha tentativa en la que deberá elegirse al próximo presidente de la institución entre tres candidatos: Joan Laporta, Víctor Font y Toni Freixa. Mientras tanto, la dirección sigue a cargo de Carles Tusquets, quien encabeza una Comisión Gestora que tiene sus atribuciones restringidas ya que no es un presidente en pleno ejercicio.
No es un detalle menor el retraso de las elecciones en Barcelona. Mientras las finanzas conviven con una crisis económica casi sin precedentes, hay absoluta preocupación porque el futuro de Lionel Messi en Cataluña se definirá en buena parte a partir del proyecto que le presente el próximo mandatario.
“No tengo nada claro hasta que termine el año. Prefiero no posicionarme sobre ningún candidato, no he hablado con ningún candidato. Ahora hay que celebrar las elecciones y ver qué pasa. Primero que pasen las elecciones y después veremos”, declaró el argentino semanas atrás sobre su continuidad o su salida del Barcelona.


