El Senado de México ha aprobado una reforma a la Ley Federal de Derechos que impone, a partir de 2025, un cobro de 42 dólares a cada pasajero de cruceros que arribe a puertos mexicanos. Esta medida ha suscitado preocupación en la industria turística, especialmente en destinos como Cozumel, que recibe aproximadamente cuatro millones de pasajeros de cruceros al año.
La Asociación Mexicana de Agentes Navieros (AMANAC) advirtió que esta tarifa podría posicionar a los puertos mexicanos entre los más costosos del mundo, afectando su competitividad frente a otros destinos del Caribe. Además, se ha señalado que dos tercios de los ingresos recaudados se destinarán a la Secretaría de la Defensa Nacional, en lugar de invertirse en la mejora de la infraestructura portuaria y turística.
Por su parte, la Florida-Caribbean Cruise Association (FCCA), que representa a 22 líneas de cruceros, expresó su preocupación por la eliminación de la exención de pago de derechos migratorios para pasajeros en tránsito, vigente durante más de una década. La FCCA destacó que esta medida podría incrementar los costos del turismo de cruceros en México en un 213% por encima del promedio de puertos del Caribe, lo que podría llevar a las líneas de cruceros a reconsiderar sus itinerarios y afectar a las comunidades que dependen de esta actividad.
El gobierno mexicano justifica la medida como una alternativa para abordar déficits presupuestarios relacionados con proyectos de infraestructura, muchos de los cuales son ejecutados por el ejército. Sin embargo, actores del sector turístico han solicitado al Senado que reconsidere la reforma, señalando los posibles riesgos económicos y la pérdida de competitividad que podría acarrear.


