En julio de 2025, la inflación en Estados Unidos se mantuvo estable, con un aumento del Índice de Precios al Consumidor (IPC) mensual de 0,2 % y una variación anual del 2,7 %, cifra ligeramente inferior a las previsiones del 2,8 %.
No obstante, la inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, registró un alza más significativa: los precios subieron 0,3 % en el mes y alcanzaron una tasa interanual del 3,1 %, marcando su mayor incremento en los últimos seis meses. Este avance se atribuye principalmente al aumento en los costos de vivienda, atención médica, transporte, ocio y vehículos usados, mientras que la energía cayó 1,1 % y los alimentos se mantuvieron estables.
Expertos señalan que los aranceles impuestos por la administración Trump están ejerciendo presión adicional sobre los precios, lo que podría complicar la hoja de ruta de la Reserva Federal en cuanto a posibles recortes en las tasas de interés. Si bien algunos mercados anticipan hasta dos recortes antes de fines del año, el reciente repunte en la inflación subyacente podría llevar a la Fed a reconsiderar su estrategia.


