Un informe publicado por la organización Human Rights Watch reveló que ataques con drones utilizados por las fuerzas de seguridad de Haití, con apoyo de contratistas privados, han provocado la muerte de más de 1.200 personas desde marzo de 2025, en el marco de operaciones dirigidas contra las pandillas que controlan gran parte del país.
De acuerdo con la investigación, al menos 1.243 personas murieron y otras 738 resultaron heridas entre el 1 de marzo de 2025 y el 21 de enero de 2026 durante 141 operaciones con drones armados con explosivos, muchos de los cuales fueron desplegados en zonas urbanas densamente pobladas de Puerto Príncipe. Entre las víctimas mortales se encuentran al menos 43 civiles adultos y 17 niños que, según los datos recopilados, no estaban vinculados con grupos criminales.
El informe señala que estas operaciones forman parte de la estrategia del gobierno haitiano para enfrentar la creciente violencia de las pandillas, que dominan gran parte de la capital y han provocado miles de muertes y el desplazamiento de más de un millón de personas en los últimos años. Sin embargo, Human Rights Watch advierte que varios de estos ataques podrían constituir violaciones al derecho internacional debido al uso de fuerza letal en áreas con presencia de civiles.
Las operaciones han sido realizadas por fuerzas de seguridad haitianas con apoyo de la empresa militar privada Vectus Global, que habría contribuido con tecnología y servicios para el uso de drones cuadricópteros equipados con explosivos. Estos dispositivos han sido utilizados principalmente en operaciones contra pandillas en barrios densamente poblados de la capital haitiana.
Human Rights Watch documentó varios incidentes graves, incluido un ataque ocurrido el 20 de septiembre de 2025 en el barrio de Simon Pelé, donde murieron varias personas, entre ellas niños, durante una operación dirigida contra presuntos miembros de una pandilla. El informe se basa en entrevistas con residentes, médicos, familiares de las víctimas y líderes comunitarios, además del análisis de videos de los ataques.
La directora para las Américas de Human Rights Watch, Juanita Goebertus, advirtió sobre el impacto de estas operaciones en la población civil. “Las autoridades haitianas deben controlar urgentemente a las fuerzas de seguridad y a los contratistas privados que trabajan para ellas antes de que mueran más niños”, afirmó en un comunicado.
La organización también señaló que el número de ataques con drones se incrementó de manera significativa en los últimos meses, duplicándose entre noviembre de 2025 y enero de 2026 en comparación con el trimestre anterior. A pesar de estas operaciones, el informe indica que no se ha confirmado la captura o muerte de líderes importantes de las pandillas.
Ante esta situación, Human Rights Watch instó a los aliados internacionales de Haití a suspender el apoyo a estas operaciones hasta que se establezcan mecanismos claros de protección para la población civil y se lleven a cabo investigaciones independientes sobre los incidentes reportados. Mientras tanto, la crisis de seguridad continúa agravándose en el país caribeño, donde las pandillas mantienen el control de gran parte de Puerto Príncipe y la violencia sigue generando desplazamientos masivos y una profunda crisis humanitaria.


