Doctor Víctor Hugo Borja Aburto (VHBA). Muchas gracias doctor López-Gatell.
Yo quiero dirigirme a una población de mexicanos y mexicanas que les pedimos que no se quedaran en casa, les pedimos que acudieran a trabajar cuando a todos les pedimos que acudieran a trabajar cuando a todos les pedimos que se quedaran en casa.
Estos son todos los hombres y mujeres trabajadores de la salud, de todas las instituciones de salud del país, y también de los servicios privados.
Pero quiero dirigirme especialmente a las trabajadoras y los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social.
En los últimos días hemos enfrentado dos grandes enemigos: la desinformación y el pánico generalizado en nuestra base trabajadora.
Son muchas las voces dentro del Instituto que han exigido, y con razón, mejores condiciones para hacer frente a la incertidumbre que ha ocasionado el COVID-19.
Al día de hoy, sumamos 23 manifestaciones en dos estados. Reclaman lo justo: equipo de protección personal y suficiente capacitación para salvaguardad su seguridad.
En ese sentido, debemos reconocer que en el IMSS, al inicio de la contingencia, hubo algunas fallas en términos de capacitación de nuestro personal, también en la entrega de insumos médicos, lo que generó desconcierto y preocupación.
Pero el Director del Instituto Mexicano del Seguro Social ha tomado acciones contundentes: intensificó la comunicación con la población trabajadora y con el Sindicato del Instituto Mexicano del Seguro Social en todo el país, se mejoró la compra de los insumos necesarios para el equipo de protección personal, se mejoró la capacitación, en estas últimas semanas se ha incrementado de manera importante la capacitación presencia entre los directores y los epidemiológicos en cada una de las unidades médicas.
Y me ha pedido el Director General mencionarles que hoy que México atraviesa por una contingencia sanitaria de esta magnitud, debemos estar y actuar todos responsables.
Por eso hacemos un exhorto a todos los sectores, a las empresas para ante la emergencia se abstengan de incrementar desproporcionadamente el precio de los materiales de protección. De ser posible se debe evitar la exportación de material médico y privilegiar la venta en atender el mercado doméstico. Hay que tener presente que la Patria es primero.
A los médicos, epidemiólogos, enfermeras y personal general de salud los invitamos a tomar conciencia y mayor sensibilización sobre el uso racional de los insumos. El equipo de protección personal es para uso exclusivo de personas con síntomas y del personal médico que está en contacto con sospechosos y confirmados COVID-19, y para los enfermos para evitar contagios.
Al hacer uso innecesario del equipo, le estamos quitando el apoyo a quien sí lo necesita.
Hemos visto en la calle a mucha gente utilizando el tapabocas. El tapabocas es para los enfermos, para evitar contagiar a los demás. No es necesario, y si tienen síntomas no andan en la calle, no es necesario salir enfermo.
Finalmente a la sociedad quisiera reiterarle que la principal medida de protección contra el COVID-19 es la contención social, la correcta higiene de manos y la sana distancia son mecanismos diseñados y probados para reducir la velocidad de transmisión del virus.
Recordemos que nuestro país se encuentra doblemente vulnerable debido a la frecuencia de personas con enfermedades crónico degenerativas y las profundas desigualdades sociales.
Si actuamos juntos, en equipo, apelando a la sensibilidad y responsabilidad social saldremos adelante. El pueblo de México confía en el Instituto y en su personal; por tanto debemos estar a la altura de las circunstancias. Somos mucho pueblo para la derrota, y con ustedes trabajadores de la salud somos mucha institución para el fracaso.


