Israel confirmó que ha recibido los restos del soldado Hadar Goldin, fallecido en la Franja de Gaza durante el conflicto de 2014, lo que pone fin a un proceso prolongado de repatriación.
El militar, de 23 años, murió apenas dos horas después de la entrada en vigor de un alto el fuego en la guerra de ese año entre Franja de Gaza y Israel. Su cuerpo permaneció en Gaza durante más de una década, mientras su familia llevó a cabo una campaña pública para conseguir su retorno.
Las autoridades israelíes informaron que la identificación forense de los restos fue realizada en Tel Aviv, tras ser entregados por la Comité Internacional de la Cruz Roja, y que el soldado será enterrado conforme a los ritos tradicionales judíos. En palabras del primer ministro Benjamin Netanyahu, “la familia podrá ahora darle un entierro como corresponde” tras “la gran agonía” que les causó la espera.
Este acontecimiento se produce en un contexto más amplio de negociaciones de alto el fuego entre Israel y Hamas. Las autoridades señalan que los restos de este soldado eran los últimos pertenecientes a la guerra de 2014 que se encontraban todavía en Gaza.
Por su parte, la familia de Goldin expresó que el retorno de su hijo era “un momento de alivio” tras años de angustia. Sus palabras reflejan tanto gratitud como la renovada exigencia de que no se olviden otros casos pendientes.
El suceso abre un nuevo capítulo en los esfuerzos israelíes por recuperar los cuerpos de quienes murieron o quedaron retenidos desde conflictos anteriores. El gobierno ha dicho que continuará persiguiendo la repatriación de otros restos vinculados con enfrentamientos y secuestros.
Finalmente, aunque el resto de los detalles oficiales sobre la operación y los acuerdos que la facilitaron no se han revelado por completo, este hecho adquiere un valor simbólico tanto para el ámbito militar como para la sociedad israelí, al cerrar una herida que permanecía abierta desde hace más de una década.


