El director técnico de la Selección Mexicana de fútbol, Javier Aguirre, manifestó su profunda preocupación por el elevado número de bajas por lesión que afronta el combinado nacional en la antesala de una serie de partidos amistosos y de cara a la preparación para la Copa del Mundo 2026, que se llevará a cabo en México, Estados Unidos y Canadá. Aguirre, quien compareció ante los medios previo al duelo amistoso ante Panamá, enfatizó que las lesiones han trastocado los planes del equipo y han obligado al cuerpo técnico a replantear opciones en varias posiciones de la cancha, debido a la ausencia de jugadores que habían mostrado continuidad y rendimiento en competencias recientes.
Durante su intervención, Aguirre lamentó específicamente la baja de futbolistas como Santiago Giménez, César «Chino» Huerta, Luis Chávez, Jesús «Chiquete» Orozco y Rodrigo Huescas, todos ellos afectados por distintos problemas físicos que los han marginado de la convocatoria. Estos jugadores, explicó el estratega, han pasado por el quirófano o enfrentan molestias que impiden su participación, lo que obliga a la dirección técnica a buscar alternativas y a dar oportunidades a otros elementos jóvenes o con menor experiencia en la selección mayor.
Uno de los casos más delicados es el de Gilberto Mora, mediocampista de 17 años que presentó molestias físicas y, por decisión conjunta entre el cuerpo técnico y los médicos, no se mantuvo concentrado con el combinado nacional, regresando a su club para evaluaciones más profundas. Aguirre destacó que la decisión de separarlo de la concentración se tomó con la intención de proteger al jugador y evitar que la lesión se agravara, aunque aún no se cuenta con un diagnóstico definitivo sobre su condición.
Además de Mora, Aguirre se refirió al estado físico de Julián Araujo y del propio Huescas, señalando que, aunque siguen siendo objetivos del cuerpo técnico, existe escepticismo sobre su disponibilidad para próximos compromisos por la persistencia de sus molestias físicas. El entrenador admitió que la situación es preocupante, pero subrayó la importancia de mantener comunicación constante con los clubes y cuerpos médicos para evaluar las mejores decisiones en cada caso.
Este contexto de lesiones se enmarca en un panorama más amplio de dificultades físicas que ha vivido la Selección Mexicana en los últimos meses. Reportes deportivos señalan que el equipo finalizó el año anterior con más lesiones que victorias, lo que complicó la continuidad de Aguirre en sus planes tácticos y generó la necesidad de reajustar esquemas y estrategias con miras al Mundial del próximo año. Entre las bajas más significativas se encuentra la de Santiago Giménez, quien fue sometido a cirugía por una dolencia en el tobillo y estará fuera de actividad por varias semanas, lo que pone en riesgo su participación en compromisos importantes de preparación.
Las ausencias no solo afectan el plano ofensivo del equipo, sino también otras zonas del campo. En particular, Aguirre ha expresado un sentimiento de pesimismo sobre la posibilidad de contar con Rodrigo Huescas, lo que llevó al estratega a convocar a Richard Ledezma como alternativa para fortalecer el lateral derecho. La acumulación de bajas ha convertido la conformación de una lista definitiva para la Copa del Mundo en un rompecabezas para el cuerpo técnico, que trabaja para encontrar soluciones sin perder de vista la competencia internacional.
Ante este escenario, Aguirre también se refirió a los criterios que toma en cuenta para convocar jugadores, especialmente en relación con aspectos como el ritmo competitivo y la continuidad con sus respectivos clubes. En ese sentido, señaló que futbolistas como Hirving Lozano, cuya situación contractual y de minutos de juego preocupa al cuerpo técnico, serán evaluados con base en su forma física y futbolística antes de ser considerados para futuras convocatorias.
La situación de lesiones en la Selección Mexicana representa un desafío significativo para Aguirre y su equipo de trabajo, pues reduce el margen de maniobra en la toma de decisiones y pone a prueba la profundidad de la plantilla disponible. Con la vista puesta en la Copa del Mundo 2026, el técnico enfrenta la compleja tarea de equilibrar la gestión de talentos lesionados, la integración de nuevos elementos y la construcción de un grupo competitivo que pueda representar al país con resultados positivos en la arena internacional.


