Una jueza federal de distrito en Miami, Kathleen Williams, emitió una orden judicial que suspende durante 14 días nuevas obras de construcción del centro migratorio conocido como Alligator Alcatraz, ubicado en los Everglades de Florida. La medida prohíbe actividades como rellenado, pavimentación e instalación de nueva infraestructura, aunque el sitio puede seguir operando y albergando a migrantes bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) .
Esta decisión judicial surge como resultado de una demanda presentada por grupos ambientalistas como Friends of the Everglades, el Center for Biological Diversity, Earthjustice, y la tribu Miccosukee. Alegan que la construcción amenaza ecosistemas frágiles, especies protegidas y ecosistemas vitales de los Everglades, y que se erigió sin una evaluación ambiental adecuada bajo la normativa federal (NEPA) .
Aunque Florida sostiene que la ley federal de política ambiental no aplica porque es una instalación estatal, la jueza consideró que la participación del gobierno federal en temas migratorios otorga jurisdicción suficiente para activar las salvaguardas ambientales .
Asimismo, organizaciones como la tribu Miccosukee han resaltado el valor cultural y espiritual de esas tierras, y subrayaron que el proyecto pone en riesgo tanto el entorno natural como patrimonio sagrado


