Juventus se quedó al borde de la hazaña en su enfrentamiento ante Galatasaray por la vuelta de los playoffs de la UEFA Champions League 2025-2026. Tras un resultado positivo en el tiempo reglamentario, ganando 3-0, el conjunto italiano soñaba con una remontada histórica. Sin embargo, la prórroga y el marcador global de 5-2 a favor del equipo turco acabaron con las ilusiones de la “Vecchia Signora” (ESPN.com, 25 de febrero de 2026).
El partido comenzó con un penalti de Manuel Locatelli que permitió a Juventus tomar la delantera en los primeros 45 minutos. Sin embargo, un giro dramático ocurrió al inicio de la segunda mitad, cuando el equipo italiano sufrió la expulsión de Llotd Kelly, dejando a su equipo con diez jugadores. La ventaja numérica no tardó en reflejarse, y a pesar de los esfuerzos de los jugadores locales, la situación se tornó aún más complicada.
En la recta final de los 90 minutos, la esperanza renació en los seguidores de Juventus con un gol de Federico Gatti a los 70 minutos. Poco después, a los 82′, Weston McKennie anotó el tanto del empate que llevó el enfrentamiento a la prórroga. Sin embargo, el esfuerzo de la Juventus no fue suficiente para evitar que el cansancio hiciera mella en el equipo.
La prórroga comenzó como se esperaba: Galatasaray, con más aire en los pulmones debido a la superioridad numérica, presionó y dominó el juego. Justo cuando parecía que el alargue llevaría a los dos equipos a la tanda de penales, Victor Osimhen aprovechó una jugada en los últimos instantes del primer tiempo extra y, con un certero disparo de derecha, anotó el gol que devolvió la ventaja a los visitantes.
Con el corazón de los aficionados italianos latiendo con fuerza, la última esperanza se desvaneció cuando Baris Yilmaz, en una contra letal, anotó el definitivo 5-2 global. Con ese gol, el sueño de la Juventus de avanzar a las siguientes rondas de la Champions League se extinguió.
A pesar de la buena imagen mostrada en el partido de vuelta, la eliminación de Juventus dejó en evidencia las limitaciones del equipo. La caída ante Galatasaray, sumada a su desempeño en Turquía, reflejó que el club italiano aún está lejos de alcanzar el salto de calidad que sus aficionados y directivos esperaban para esta temporada de la UEFA Champions League.


