La cantante colombiana Karol G protagoniza la portada de la edición de noviembre de la revista Vogue México, en un momento clave de su carrera, marcado por una clara intención de trascender más allá del éxito inmediato.
En la entrevista que acompaña la publicación, Karol G reflexiona sobre su más reciente proyecto discográfico, Tropicoqueta, el cual describe como “el mejor álbum de toda mi carrera”. Para su creación, la artista reunió una lista de objetivos precisos: explorar diversos géneros latinoamericanos —desde la cumbia villera hasta la ranchera, pasando por el vallenato, la bachata, la salsa—, trabajar con músicos en vivo, y construir un mapa sonoro que reflexionara su propia identidad cultural.
Karol G remarca que su intención es “conectar generaciones”. En sus palabras:
“Quería que una mamá, una abuelita y una hija pudieran cantar algo que las representara a las tres.”
Además, señala que aunque el disco se pensó para su comunidad latina, también manifestó un alcance internacional que no esperaba: “Fue una lucecita para un público internacional”.
En cuanto al rumbo artístico, la artista enfatiza:
“Más que ser una artista de tendencia, tengo muy claro que quiero ser una artista de trascendencia.”
Aclara que mientras la tendencia puede generar un impacto momentáneo, lo que realmente le importa es “cómo vas a ser recordado”.
La edición de Vogue también aborda el trasfondo de su carrera: Karol G comenzó su trayectoria musical en Colombia junto a su padre, Guillermo Giraldo, y desde entonces ha cosechado reconocimientos importantes, incluyendo un premio Grammy al Mejor Álbum de Música Urbana por su obra anterior, Mañana Será Bonito.
Paralelamente, la artista subraya que, para ella, el idioma y la autenticidad tienen valor. Aunque no descarta totalmente el inglés, sostiene que cualquier proyecto en ese idioma debe “sonar a Karol G”. En esta ocasión, su nuevo disco se inspira plenamente en su identidad: “ultracolombiana”, alegre, trabajadora, vinculada con sus raíces latinas.
Además, versiona la sensualidad como una forma de poder femenino. Al respecto afirma:
“Las mujeres tenemos una energía superpoderosa que ha sido un poquito aplacada y disminuida… No hay nada más poderoso que uno mismo creerse algo.”
Y puntualiza que su proyecto musical habla también de mujeres latinas que “se sientan poderosas y vistas”.
Finalmente, Karol G comenta que está abierta a nuevas facetas artísticas, incluyendo la actuación. Dijo que, en algún momento, le gustaría interpretar un rol de villana: “Tengo un sueño personal, a mí me encantaría ser la mala, la villana.”
En síntesis, esta portada y esta entrevista con Vogue México marcan un momento de reafirmación para Karol G: deja atrás la urgencia del éxito inmediato y se posiciona con claridad hacia el legado, la autenticidad y la conexión generacional, todo ello sin perder la fuerza de sus raíces latinas.


