La Envidia vivía en la parte más alejada de la Villa. Siempre estaba atenta a lo que hacían los demás.. Miraba con lupa qué ropa vestía la Belleza, qué canciòn cantaba el Arte, qué cosa tan graciosa decía la Simpatía…
Y siempre era infeliz… Un día acudiò a hacerle una visita la Bondad. Y le ofreciò unos consejos para cambiar su forma de ser… Si frecuentaba la compañía de la Nobleza, de la Pureza y de la Generosidad sería feliz!
Lo hizo! Y una tarde con la Alegría se fue a los toros… Ya nadie le llamaba Envidia, ya era la Armonía…
Qué pena que el cuento no sea real!
Dedicado a mi familia, la amo
A mi hermana, que también es mi familia!!
A mi Luis
A Carlos, con una felicitaciòn
A la gente de bondad y alegría
Y a gentes del toreo


