La Corte Suprema de Estados Unidos parece inclinarse hacia la desestimación de la demanda presentada por el gobierno de México contra varios fabricantes de armas estadounidenses. Durante la audiencia celebrada el 4 de marzo de 2025, los magistrados expresaron dudas sobre la conexión directa entre las prácticas comerciales de estas empresas y la violencia perpetrada por los cárteles en territorio mexicano.
México acusa a compañías como Smith & Wesson, Barrett Firearms, Beretta, Glock y Colt de facilitar, a través de sus políticas de venta, el tráfico ilegal de armas hacia el país, lo que ha contribuido al fortalecimiento de los cárteles de la droga. El gobierno mexicano busca obtener miles de millones de dólares en indemnizaciones y la implementación de medidas más estrictas en el control de armas en Estados Unidos.
Durante la sesión, algunos jueces manifestaron preocupación sobre las implicaciones de aceptar la teoría de responsabilidad propuesta por México. El juez conservador Brett Kavanaugh señaló que muchos fabricantes de productos comunes son conscientes de que una minoría podría darles un uso indebido, sugiriendo que aceptar la argumentación mexicana podría sentar un precedente amplio y problemático.
La abogada representante de México, Catherine Stetson, argumentó que el caso se encuentra en una etapa preliminar y que debería permitirse al país presentar sus pruebas en un juicio completo.
Este caso representa la primera vez que la Corte Suprema examina la Ley de Protección del Comercio Legal de Armas (PLCAA) de 2005, la cual otorga a los fabricantes de armas una amplia inmunidad frente a demandas relacionadas con el uso indebido de sus productos. La decisión final del tribunal se espera para junio de este año.
La resolución de este caso podría tener implicaciones significativas en la relación entre Estados Unidos y México, así como en la forma en que se responsabiliza a las empresas por el uso de sus productos en actividades ilícitas.


