La gobernadora de Campeche, Layda Sansores, atraviesa por una de las crisis políticas más intensas de su mandato, enfrentándose no solo a la oposición, sino también a los propios miembros de su partido, Morena. La confrontación se ha intensificado luego de su polémica decisión de endeudar al estado por mil millones de pesos, lo que desató un enfrentamiento con los legisladores locales. El presidente del Congreso, José Antonio Jiménez Gutiérrez, y otros diputados de Morena han expresado su desacuerdo con la medida, proponiendo alternativas al endeudamiento y generando una ruptura dentro de su propio partido.
La situación ha tomado un giro alarmante con la intervención de alcaldes morenistas, quienes se alinearon con la gobernadora en su intento por frenar una reforma que devolviera el fuero a los diputados. Este escenario político ha dejado en evidencia la división interna en Morena y ha provocado una crisis de gobernabilidad en el estado. Analistas políticos coinciden en señalar que, bajo la gestión de Sansores, la opacidad y la falta de transparencia en el ejercicio del presupuesto estatal han contribuido a la desconfianza que hoy enfrentan las autoridades locales.
La diputada federal priista Ariana del Rocío Rejón, en una reciente declaración, apuntó que el gobierno de Sansores ha sido marcado por la falta de rendición de cuentas, y agregó que, a pesar del enorme endeudamiento, no se observan avances significativos en infraestructura o proyectos claros. Esta percepción de fracaso en el manejo de los recursos ha alimentado aún más el descontento entre los miembros del Congreso.
Desde el inicio de su mandato, Layda Sansores ha enfrentado críticas por su estilo autoritario y su uso del poder para atacar a quienes considera sus enemigos políticos, desde periodistas hasta rectores universitarios. Los analistas señalan que la situación actual no es una sorpresa, sino el resultado de un proceso gradual de polarización y abuso de poder. Sin duda, el futuro político de la gobernadora y de su partido dependerá de cómo se resuelva esta crisis interna que amenaza con desestabilizar aún más el panorama político de Campeche.
En este contexto, se espera que los próximos movimientos dentro de Morena en Campeche sean cruciales para determinar el rumbo de la política estatal, mientras Layda Sansores sigue en el centro de un torbellino de críticas y divisiones.


