Encontró ella, siempre envuelta en arrogancia y en afán de notoriedad, una cosa pequeña en el suelo, y sin más le dio una patada… Resultó ser la tecla de un piano…
Más tarde la encontraron otra vez Hugo y Luis, y se la llevaron a casa. Ella se burlò de ellos por rescatar del asfalto un objeto tan diminuto e insignificante…
La tecla hablaba, y contó muchas cosas…
Había vivido un tiempo en un hospital, y por las tardes junto a las demás y con la ayuda de una compositora ofrecían dulces canciones a niños en lucha contra el cáncer…
Después se había trasladado el piano a la casa de un hombre muy aficionado a los caballos y a la música. Era un obsequio para su esposa, le tocaba temas de Vicente Amigo, fascinante!
Más tarde el piano se estropeò, y en el traslado al lugar donde iban a arreglarlo la tecla se cayò y se perdiò. Hugo y Luis la regalaron a su tío… era empresario taurino con buenas ideas…
Y la tecla adoraba el toreo! Algo bueno y bonito nacería de allí..
Dedicado a Hugo, Ana y Jose
Dedicado a Vicente Amigo
Dedicado a cada niño en lucha contra el càncer
Dedicado a gentes del toreo con buenas ideas
A mi cantante favorito
A mi Luis
Y a la gente de verdad, la auténtica


