Por Carlos E. Bojórquez Urzaiz
La raíz profunda de nuestra identidad en Yucatán es el pueblo maya por lo que la lengua maya es acaso la expresión más cierta de su cosmovisión y legado histórico. Un legado que, si bien proviene de nuestro pasado, permanece vivo en el presente y se proyecta hacia el futuro. Debe reconocerse que las comunidades mayas forman parte de nuestra vida cotidiana, y los saberes que preservan también nutren la transformación que hoy vivimos guiados por el gobierno emanado de Morena, Para el Renacimiento Maya, como Plan Estatal de Desarrollo que impulsa el gobernador Joaquín Díaz Mena, es fundamental comprender que nuestra cultura, lengua y cosmovisión maya constituyen el corazón del desarrollo de la entidad. Una de las directrices de este plan es, precisamente, reconocer al pueblo maya como raíz y razón de ser, promoviendo el uso de la lengua en las instituciones de gobierno y en los espacios públicos, pero también garantizando los derechos humanos, políticos y culturales de la población maya tan rezagada por la larga noche del neoliberalismo.
Estas reflexiones se desarrollan de manera permanente en distintos espacios públicos de la actual administración, conscientes de la importancia que tienen para el presente y el futuro de Yucatán. De este modo, recientemente en el H. Congreso del Estado, se llevó a cabo el conversatorio “Derechos lingüísticos de los pueblos indígenas: memoria, vigencia y futuro a 23 años de la ley”, donde funcionarios, instancias y asociaciones civiles analizaron avances, pendientes y propuestas en torno a la Ley General de Derechos Lingüísticos de los Pueblos Indígenas.
El evento, encabezado por la diputada de MORENA, Neyda Aracelly Pat Dzul; la secretaria de la Cultura y las Artes, Patricia Martín Briceño; y eldirector general de Museos y Patrimonio, Fidencio Briceño Chel, orientósus reflexiones hacia la protección de la lengua maya como un asunto de derechos humanos y de justicia social imprescindibles en un gobierno de izquierda.
Es necesario, asimismo, que estas reflexiones se extiendan a los espacios educativos, laborales y comunitarios, así como en la militancia del partido guinda. Comprender que el legado maya no es una herencia estática, sino una fuerza viva que sigue dando forma a la educación, el arte, la vida pública y la economía de nuestro estado.
Para Morena Yucatán, sentir orgullo por nuestra identidad y por nuestra lengua maya, más que un gesto simbólico, constituye un acto de conciencia histórica. Defenderlas es también avanzar en una transformación que reconoce al pueblo maya como origen y destino de la vida pública.


