La
participación de la mujer en el desarrollo rural de México, es creciente y cada
vez se hace indispensable apoyarlas en mayor medida. Representan el 51.4 por
ciento de la población nacional y 13 millones de ellas viven en el campo y
trabajan más allá de horarios convencionales, reconoció el dirigente de la
Confederación Nacional Campesina, Rubén Escajeda Jiménez.
Al conmemorar hoy el Día Internacional de la Mujer, instituido
por Naciones Unidas, se pronunció por la consolidación de la organización de
las mujeres en los diferentes ámbitos de la vida social, política, económica y
cultural, en un marco de igualdad, inclusión y no de polarización.
Si bien el Día Internacional de la Mujer Rural se celebra el 15
de octubre, no es ocioso recordar la importancia de las mujeres en el
desarrollo de la sociedad, en los días que, por derecho, organizaciones
internacionales han instituido en su honor, añadió el dirigente cenecista en
breve ceremonia realizada exprofeso en el auditorio “Emiliano Zapata”.
Este día es conmemorado en muchos países del mundo y recuerda la
tragedia hace más de 100 años de 146 trabajadoras textiles. Hoy lo recordamos
para eliminar la injusticia, para destacar la lucha de las mujeres por sus
derechos y para enaltecer la participación histórica de mujeres como artífices
del desarrollo de la sociedad, lo cual da fe de la “plena participación de la
mujer en condiciones de igualdad en todos los ámbitos de la actividad humana”.
La Organización de las Naciones Unidas señala que, en los países
en desarrollo, las mujeres rurales aportan el 43 por ciento de la mano de obra
agrícola y producen, procesan y preparan, gran parte de los alimentos que
consumen las familias de comunidades rurales, por lo que sobre este segmento de
la población, recae la responsabilidad de la seguridad alimentaria.
Las mujeres rurales dependen en su mayoría de los recursos
naturales y la agricultura para subsistir, y representan una cuarta parte del
conjunto de la población mundial. Teniendo en cuenta que el 76 por ciento de la
población que vive en la extrema pobreza se encuentra en zonas rurales,
garantizar el acceso de las mujeres rurales a recursos agrícolas productivos
las empodera y contribuye a reducir el hambre y la pobreza en el sector
primario.
En el medio rural mexicano, en un esfuerzo conjunto entre
instituciones federales y organizaciones como la Confederación Nacional
Campesina, se ha establecido una alianza para promover una mayor participación
de las mujeres, ante fenómenos como la emigración de los hombres económicamente
activos y los jóvenes.
Así, la Financiera Nacional para el Desarrollo Agropecuario,
Forestal y Pesquero, creó un programa de crédito especialmente diseñado para
estimular la participación de las mujeres. Esta institución cobra intereses
bajos, del 6.5 por ciento anual, mientras que a proyectos manejados por
hombres, el interés que se cobra es del 7 por ciento.
El dirigente Escajeda Jiménez transmitió un mensaje de
reconocimiento a las mujeres y, en particular, a las que viven en el medio
rural, por su esfuerzo en el cultivo de sus parcelas, y también porque hay
miles de campesinas que son jefas de familia.


