En una rueda de prensa realizada el martes, Cathy Lanier, jefa de seguridad de la NFL, aseguró que las medidas de seguridad en el Super Bowl LX serán similares a las de ediciones pasadas y que no se contará con la presencia de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el evento. “No hay actividades de control migratorio de ICE planificadas. Estamos seguros de ello”, afirmó Lanier, disipando las preocupaciones de los asistentes y de la comunidad en general.
Este anuncio llega después de una serie de declaraciones contradictorias por parte de funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Jeff Brannigan, un funcionario del DHS, comentó que ICE no llevará a cabo ninguna acción policial en el transcurso de la semana del Super Bowl, incluida la jornada del partido, según fuentes de The Associated Press. Sin embargo, en octubre, Corey Lewandowski, asesor clave del DHS, había afirmado lo contrario, señalando que los agentes de ICE realizarían controles migratorios en el evento.
En ese momento, Lewandowski había dicho: “No hay ningún lugar donde se pueda brindar refugio seguro a las personas que se encuentran ilegalmente en el país, ni en el Super Bowl ni en ningún otro lugar”. Estas declaraciones fueron respaldadas por la secretaria del DHS, Kristi Noem, quien expresó que los agentes de ICE estarían “por todas partes”. No obstante, la situación parece haber cambiado, y actualmente no hay indicios de que las autoridades migratorias vayan a intervenir en el evento deportivo.
A pesar de la confirmación de la NFL, la portavoz del DHS, Tricia McLaughlin, se mostró cautelosa y no quiso revelar detalles sobre si los agentes de ICE estarán presentes en el Super Bowl. “Quienes se encuentran legalmente en el país y no infringen otras leyes no tienen nada que temer”, aseguró McLaughlin, destacando que la seguridad del evento será una responsabilidad integral del gobierno, en línea con la Constitución de los Estados Unidos.
Por su parte, el alcalde de San Francisco, Daniel Lurie, expresó su optimismo sobre la seguridad en el evento, a pesar de las tensiones políticas actuales. “Vamos a garantizar la seguridad de todos: nuestros residentes y nuestros visitantes”, declaró Lurie, confiando en que el Super Bowl será un evento exitoso y seguro.
La comunidad, especialmente la afición mexicana, ha mostrado un entusiasmo considerable ante el evento. El mariscal de campo de los Seattle Seahawks, quien ha recibido un cálido apoyo de los fanáticos mexicanos, les agradeció públicamente y les pidió su respaldo para el Super Bowl LX, lo que refuerza la importancia del evento tanto a nivel deportivo como cultural.
El Super Bowl LX se llevará a cabo en el Levi’s Stadium, ubicado en Santa Clara, California, y promete ser un evento inolvidable tanto para los fanáticos del fútbol americano como para los millones de personas que lo siguen alrededor del mundo. La seguridad del evento se mantiene como una prioridad, y las autoridades locales están comprometidas en garantizar una experiencia segura para todos los asistentes.


