Cuentan que durante la noche de San Lorenzo las estrellas conversaban mucho entre ellas. Y alguna era muy curiosa! Aquella madrugada de plata y azul una de las pequeñas quiso saber qué cosa era la pureza…
Y una de las mayores la animó a estar atenta al día siguiente, a ver si la descubría..
Observó desde su escondite muchas estampas de playa, pero le parecieron teatrales, no puras. Después advirtió tejemanejes raros alrededor del interés, no! Tampoco era aquello la pureza…
Después contempló los ojos francos y nobles de gentes del toro: empresarios, toreros, hombres de plata… y apreció bondad e ilusión. Sí, aquello sí! Más tarde se tropezó con la mirada y sonrisa de un niño…
Luis, sin duda, era la pureza!
A Luis, me fascina su dulce sonrisa
A las estrellas de San Lorenzo, me encantan
A mi hermana
A Rosario, ánimo
A Paty
A las gentes del toro, y a las gentes del toro que actúan hoy
A la pureza y a los puros de corazón


