Por: Cristina Padín.
La Serenidad y la Valentía mantenían buena amistad con el que hacía las cosas bien. De hecho era sereno y valiente, alma dorada y corazón de plata, azul esperanzado en los sentimientos, mucha cultura en sus sabias palabras, aroma a las tradiciones que de verdad importan, un poco de zalamería, las páginas arrugadas de viejos libros de versos, un ole, un gracias, un saber estar..
Aquel día bajaron a la fuente… corría el agua fresca y las uvas de septiembre tenían una sonrisa para la vida. Él sabía muy bien lo que tenía que hacer… porque lo sabía. Y porque escuchaba lo que le dictaba su buen sentir, su sensata cabeza. Y por eso lo hizo: por ser valiente. Por no ser un guerrero (odio y combate nunca van bien). Por ser un romántico. Un héroe actual…
Y allí quedaban… en la fuente.. con cantos.. con ilusión… Preparándose para hacerlo bien.. como siempre…
Soneto de las cosas bien hechas
Para mi amigo JM
Seguimos con iniciales. Para M, B, A, I, C y JC
Para mi Luis
Para las cosas bien hechas
Para el toreo
Para los valientes
Para ti


