Ciudad de México, 16 de octubre (SinEmbargo/AP/EFE).- Estrategas republicanos en todo el país están reconociendo que Hillary Clinton ya tiene asegurados los 270 votos del Colegio Electoral que necesita para llegar a la Casa Blanca. Esta información se produce mientras medios de comunicación señalan a las mujeres, con la Primera Dama Michelle Obama a la cabeza, como el factor clave que, a través del voto, sellará la derrota de Donald Trump el próximo 8 de noviembre.
El próximo martes los candidatos se van a enfrentar en el último debate que será el definitivo para la elección en Estados Unidos.
Algunos analistas se han atrevido incluso a afirmar que la candidata demócrata a estas alturas tiene asegurados incluso más de 270 votos electorales, sin embargo, reconocen que a 23 días de la votación y con un debate en puerta, las cosas pueden cambiar súbitamente.
Lo cierto es que las últimas noticias no han sido buenas para el empresario inmobiliario. Incluso el encuestador republicano Whit Ayers aseguró que Trump “va camino de una derrota total y completa”.
En este escenario resulta sintomática la reciente declaración del compañero de fórmula de Trump, el candidato republicano a la Vicepresidencia Mike Pence, quien aseguró que “sin duda aceptarán [ambos] el resultado de las elecciones” y “la voluntad del pueblo estadounidense” si los números no les favorecen.
Pence dijo en el programa “Meet the Press” de la NBC que en el país es tradición “la transferencia pacífica del poder”.
Clinton estaría consolidando su ventaja gracias al apoyo de las mujeres, según varias encuestas publicadas hoy.
Los sondeos muestran que a Trump le está pasando factura la reciente salida a la luz de comentarios denigrantes sobre las mujeres que hizo en 2005 y de varias acusaciones de acoso sexual.
Según una encuesta conjunta del Wall Street Journal y la cadena NBC, Clinton tiene actualmente 11 puntos de ventaja (48 por ciento frente a 37 por ciento de su rival) entre los votantes probables, una clara subida respecto a los 6 puntos de mediados de septiembre.
El cambio, según el diario neoyorquino, responde principalmente al creciente respaldo a Clinton por parte de mujeres y votantes indecisos o que planeaban votar por un tercer partido.
El sondeo, elaborado entre el 10 y el 13 de octubre, tuvo lugar tras el segundo debate presidencial, pero antes de que esta semana varias mujeres acusaran a Trump de haberlas acosado sexualmente durante las últimas décadas.
Entre los encuestados, un 67 por ciento cree que Clinton sería mejor como presidenta a la hora de gestionar asuntos que afectan a la mujer, mientras que solo el 17 por ciento elige a Trump.
El columnista del New York Times, Frank Bruni escribió recién que resulta “delicioso” que, después de todos los ataques que lanzó Trump contra los afroamericanos y las mujeres durante su campaña, sea precisamente una mujer afroamericana, la esposa del presidente, quien esté sellando su derrota.
Según Bruni, el efecto a favor de Clinton causado en la población femenina de Estados Unidos por Michelle Obama fue posible por la pasión con que la Primera Dama, hasta ahora alejada de la escena política, se ha lanzado al ruedo político denunciando los excesos del candidato republicano.
El mensaje de Michelle Obama fue contundente y encontró eco en el electorado femenino que se mostraba indeciso: un triunfo de Trump, no sólo pondría en riesgo el legado del gobierno de su esposa Barack Obama, sino que dañaría su dignidad como mujer y la dignidad de todas las mujeres del país.
Según otro sondeo publicado hoy por la cadena CBS, Clinton tiene una ventaja de 6 puntos en los estados disputados entre demócratas y republicanos justamente por un aumento del apoyo por parte de las mujeres.
Su ventaja entre las mujeres en esos estados es ahora de 15 puntos, frente a los 5 de hace un mes, según la encuesta, que muestra que Trump ha perdido respaldo incluso entre las republicanas.
De acuerdo con la media de encuestas que elabora el sitio Real Clear Politics, la ventaja de Clinton a nivel nacional se sitúa en 5.5 puntos.
Durante su larga trayectoria como conductor de los programas de televisión “The Apprentice” y “Celebrity Apprentice”, Trump el actor representó a un hombre de negocios que parecía fabuloso, pero el público nunca vio lo que ocurría detrás de bastidores.
Semana tras semana, año tras año, 14 temporadas de ambos programas lo representaron como un hombre inteligente, decidido, contundente, benévolo y rico, muy rico.
Esta imagen de un Trump que nunca se equivoca resultó ser la plataforma de lanzamiento ideal para una campaña presidencial que nadie habría imaginado entonces.
Sin embargo, nunca fue clara entonces la línea demarcatoria entre la realidad y lo mostrado en los programas, y esa diferencia sigue siento materia de discusión ahora, en varios aspectos.
Resulta que el lado invisible del conductor de los programas era más oscuro. Personas que trabajaron con Trump han dicho a The Associated Press que en sus años como jefe de los reality shows, Trump humilló reiteradamente a las mujeres con expresiones sexistas, calificaba a las concursantes por el tamaño de sus senos y hablaba sobre con cuáles le gustaría tener relaciones sexuales.
Una exconcursante, Summer Zervos, dijo el viernes que Trump le hizo varias insinuaciones sexuales no deseadas en 2007, cuando se reunió con él en un hotel de Beverly Hills para hablar sobre un trabajo potencial. Zervos, que había competido en el programa en 2006, sostiene que durante esa reunión, Trump la besó con la boca abierta y le tocó los pechos.
La conducta abusivo de Trump hacia las mujeres no era evidente para los espectadores del programa de televisión.
El experto en cultura pop Robert Thompson opinó que el espectáculo resultó al final “muy, muy importante para la conformación y consolidación de la imagen de Donald Trump que luego llegaría a convertirse en el candidato del Partido Republicano”.
“Si ‘The Apprentice’ no se hubiera creado, no creo que Donald Trump estaría donde está ahora políticamente”, agregó Thompson.
Trump ya tenía una reputación descomunal cuando se lanzó “The Apprentice” en enero de 2004. En ese momento, el hombre de negocios con una habilidad especial para la autopromoción ya había subido muy alto y caído en desgracia financiera. Estaba tratando de repuntar financieramente, más centrado en vender licencias con su apellido, que en construir inmuebles.
De acuerdo con la Associated Press, así estarían hasta ahora repartidos los estados por partido.
Los demócratas tendrían firmes: California, Connecticut, Delaware, Washington (capital), Hawaii, Illinois, Maine, Massachusetts, Maryland, Minnesota, New Jersey, New Mexico, Nueva York, Oregon, Rhode Island, Vermont y Washington (estado), que juntos representan 200 votos electorales.
Los demócratas podrían llevarse: Colorado, Michigan, New Hampshire, Pennsylvania, Virginia, Wisconsin, con 72 votos electorales.
Los estados reñidos serían: Florida, Maine 2ndo Distrito, Nebraska 2ndo Distrito, Nevada, North Carolina, Ohio, Utah, que otorgan 76 votos electorales.
Los republicanos se llevarían: Arizona, Georgia, Iowa, Missouri, que otorgan 43 votos electorales.
Los republicanos tendrían firmes: Alabama, Alaska, Arkansas, Idaho, Indiana, Kansas, Kentucky, Louisiana, Mississippi, Montana, Nebraska, North Dakota, Oklahoma, South Carolina, South Dakota, Tennessee, Texas, West Virginia, Wyoming, que representan 147 votos electorales.


