Los recientes ataques de Israel contra Siria han dejado al país “aturdido” y han vuelto “difícil” cualquier proceso de normalización, afirmó el ministro de Relaciones Exteriores sirio, Asaad al‑Shibani.
Durante una entrevista exclusiva con Fareed Zakaria para CNN, al‑Shibani criticó que Israel “obstaculizó” al gobierno sirio en un momento crítico, cuando el país enfrentaba un aumento de la violencia sectaria en su sur. Según sus palabras, “una Siria fuerte y unificada sería buena para la seguridad regional, y eso beneficiará a Israel”.
El ministro defendió que el nuevo gobierno sirio “no representa una amenaza para nadie en la región, incluido Israel”, pero reprochó que “estas nuevas políticas de cooperación y paz fueron respondidas con estas amenazas y ataques”. Al preguntársele sobre los Acuerdos de Abraham —acuerdos que han normalizado relaciones entre Israel y algunos países árabes— comentó que “hablar de normalización … es un poco difícil”.
Israel, por su parte, ha justificado sus acciones alegando que busca evitar que arsenales de armas químicas o misiles de largo alcance caigan en manos extremistas. También argumenta que ha mantenido conversaciones con Siria para alcanzar algún tipo de acuerdo de seguridad.
Por otro lado, en el plano internacional, un enviado estadounidense ha señalado que Israel y Siria están cerca de alcanzar un pacto de “desescalada”, mediante el cual Israel detendría sus ataques y Siria se comprometería a no movilizar maquinaria pesada cerca de su frontera con Israel.
Mientras tanto, el nuevo gobierno sirio ha denunciado que Israel apoyó a “grupos de forajidos” que exacerbaron conflictos entre comunidades drusas y beduinas, argumentando que ello “complica las cosas” y colocó a los drusos en “una situación muy difícil y embarazosa”.
En este escenario de tensión, los bombardeos israelíes continúan siendo ejecutados en distintas zonas del territorio sirio. En Damasco, por ejemplo, los ataques con drones causaron al menos tres muertos y 34 heridos en una jornada reciente, según el Ministerio de Sanidad sirio. Israel justificó esos bombardeos al indicar que pretendía neutralizar objetivos militares y evitar que Siria avanzara hacia zonas fronterizas sensibles.
El choque entre narrativas muestra un país en fragmentación y un vecino que actúa con una lógica militar. En medio de esa dinámica, la diplomacia parece cada vez más estrecha: para Siria, la vía del entendimiento ha resultado acosada por la violencia repetida.


