En la alfombra roja de los Premios Grammy 2026, celebrada el 1 de febrero en Los Ángeles, la moda y la música se fusionaron en una exhibición de estilo que destacó tanto por su audacia como por su sofisticación. Tal como publicó la revista Hypebeast, “Bad Bunny y Schiaparelli rompieron nuevos límites en los Grammy 2026” con una propuesta que se apartó de los códigos tradicionales de la moda masculina.
Uno de los momentos más comentados de la noche fue la presencia de Bad Bunny, quien se presentó con un esmoquin negro de Schiaparelli —una de las primeras piezas masculinas de la casa de moda— y que simbolizó un enfoque experimental de alta costura en el contexto de un evento musical internacional.
Asimismo, la noche sirvió como escaparate para la consolidación de una estética distintiva en el vestir de artistas masculinos. Según Vogue México, “Malice, Pusha T y Pharrell Williams eligieron estilismos coordinados en un coqueto terciopelo rosa”, todos ellos con trajes de Louis Vuitton que aportaron un aire de elegancia audaz al evento.
La cobertura de moda de la ceremonia también destacó la presencia de otros diseñadores icónicos como Chanel, Dior, Balenciaga y Valentino, cuya influencia quedó reflejada en los distintos atuendos que desfilaron por la alfombra roja.
La variedad de estilos —desde interpretaciones vanguardistas hasta revisiones sofisticadas del vestir formal— subrayó que la moda en los Grammys 2026 no estaba simplemente al servicio del glamour, sino que también actuó como forma de expresión personal y artística para los intérpretes presentes.
En definitiva, los Grammy 2026 consolidaron una tendencia donde la creatividad y la experimentación estilística compiten en importancia con los propios logros musicales, convirtiendo la alfombra roja en un espacio de alto impacto en la industria de la moda.


