El presidente de Belarús, Alexander Lukashenko, ofreció este lunes que el mandatario de Venezuela, Nicolás Maduro, sería bienvenido en su país en caso de que el líder venezolano abandone la presidencia, aunque aclaró que “nunca se habló” de una posibilidad concreta de exilio, según declaraciones difundidas por la agencia estatal Belta citadas por CNN en Español.
En una entrevista con la cadena estadounidense Newsmax, Lukashenko afirmó que “Maduro nunca fue nuestro enemigo ni adversario. Nunca. Si él deseara venir a Belarús, las puertas están abiertas. Pero de esto nunca se habló”, subrayando la relación amistosa entre ambos gobiernos.
El líder bielorruso, en el poder desde 1994, insistió en que Venezuela y Belarús mantienen vínculos históricos y políticos estrechos, e incluso ha sostenido contactos recientes con el embajador venezolano en Rusia como parte de las conversaciones sobre cooperación bilateral.
Lukashenko también aprovechó sus declaraciones para cuestionar la narrativa de Estados Unidos sobre la crisis venezolana, poniendo en duda las acusaciones contra Maduro relacionadas con el narcotráfico, y afirmó que los problemas globales, como el tráfico de drogas, “no se pueden vencer con misiles” sino con reflexión y diálogo.
El ofrecimiento de Belarús se da en un contexto de fuerte tensión entre el gobierno de Maduro y la administración de Estados Unidos, que ha aumentado su presencia militar en el Caribe y acusado al liderazgo venezolano de facilitar redes de narcotráfico, algo que Caracas rechaza como intento de interferencia en sus asuntos internos.
Hasta el momento, el propio Maduro no ha emitido declaraciones públicas respecto a la oferta de Lukashenko. La situación refleja además la complejidad de la geopolítica regional, en la que actores externos y aliados de Venezuela como Belarús y Rusia han buscado posicionarse frente a un posible desenlace político en el país sudamericano.


