Podrías pensar que si existe una relación entre la biodiversidad (hablo de crustáceos) de una casa y el nivel económico de sus moradores, esta debería ser que a mayores ingresos, menor número de “bichos” ¿verdad? Después de todo los richachones pueden contratar a más personal de limpieza para que mantenga sus mansiones a salvo de las plagas. ¡Pues no! Un reciente estudio parece indicar que a los insectos y otras pequeñas criaturas que se arrastran por los suelos, el lujo también les gusta.
Un trabajo reciente realizado por entomólogos de la Universidad de California en Berkeley, cuyos resultados acaban de publicarse en la revista Biology Letters, sostiene que es más facil encontrar una mayor diversidad de especies de pequeñas criaturas (entre las que se encuentran las arañas, hormigas, escarabajos, moscas, etc.) en los barrios residenciales ricos que en las zonas deprimidas.
¿La razón? Varias, pero una muy importante tiene que ver con las zonas verdes. Es más fácil que la gente con poderío económico cuente con casas rodeadas de jardines, o al menos situadas cerca de parques públicos, algo que los menos afortunados no suelen poder permitirse.
El estudio se realizó basándose en un trabajo de comienzos de este año, que básicamente consistía en un censo de la biodiversidad presente en 50 hogares de Raleigh, Carolina del Norte. Fue entonces cuando los investigadores se dieron cuenta de la aparente relación entre los ingresos económicos de los moradores de cada hogar, y la presencia de más o menos especies de pequeñas criaturas en su interior.
Para Misha Leong, una entomóloga que lideró al equipo responsable de este trabajo,resultó paradójico observar que las áreas ricas servían de habitat a un mayor número de especies. ¿Qué factores podían explicar este hecho? Para responder a esta pregunta Leong y sus colegas combinaron los datos del censo anterior de Raleigh, con datos públicos tales como el nivel de ingresos medios de un bloque de vecinos, los metros cuadrados de cada casa y la cantidad de vegetación de cada propiedad.
Tras analizar los datos estadísticos, y como cabía esperar, pronto descubieron que el factor más sifnificativo era el tamaño de la casa. Sin embargo no era el único, el análisis demostró que el nivel medio de ingresos de cada hogar también resultaba clave. El estudio de hecho sostiene que este dato juega un papel fundamental a la hora de determinar la diversidad de artrópodos.
La razón más probable para esta relación tiene que ver, como ya se ha comentado, con la mayor presencia de zonas verdes en estos lugares. Y ya se sabe que si los bichos prosperan fuera, más tarde o más temprano irán a visitar el interior de tu casa. No obstante, cuando se comparaban casas con poca vegetación alrededor, las ubicadas en zonas más ricas seguían mostrando mayor biodiversidad. Esto podría deberse a unfenómeno de asociación, ya que en los barrios ricos hay una mayor probabilidad de encontrar propiedades cercanas con abundante vegetación.
Tal y como sostienen los autores de este estudio, existen por supuesto excepciones a esta regla. Y es que si se compara la biodiversidad presente en un lujoso ático de Manhattan, con una casa rural más modesta del área de Mississippi, rodeada de plantas, lo más normal es que el ático pierda por goleada. Por eso mismo, los científicos se centraron en casas unifamiliares para este trabajo, y dejaron de lado a los apartamentos urbanos.
A medida que los humanos nos hemos hecho más y más urbanitas, hemos ido olvidando que no estamos solos en este planeta, y que las pequeñas criaturas que viven en nuestros campos no son ni buenas ni malas. Tal vez tengamos que volver a aprendereste hecho, especialmente si tu sueño es vivir en una lujosa mansión rodeada de exhuberantes jardines, y al mismo tiempo no soportas la presencia de bichos en tu casa. En ese caso, a juzgar por este trabajo científico, me temo que tienes un serio problema por delante.


