El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, ha respondido enérgicamente a las recientes declaraciones de la Casa Blanca que acusan al gobierno mexicano de mantener alianzas con el crimen organizado. A través de sus redes sociales, Ebrard calificó estas afirmaciones como una ofensa y un intento de desviar la atención de la opinión pública estadounidense.
Ebrard señaló que acusar al Gobierno de México de ser aliado del narcotráfico es, además de una ofensa al país, un pretexto para distraer a la opinión pública de Estados Unidos del error de imponer aranceles disruptivos a México y a las empresas norteamericanas establecidas en territorio mexicano. Añadió que esta medida es un “tiro en el pie” para Estados Unidos.
Estas declaraciones se producen en medio de tensiones comerciales entre México y Estados Unidos, luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara la imposición de aranceles del 25% a las importaciones mexicanas, argumentando una supuesta “alianza intolerable” entre el gobierno mexicano y las organizaciones de narcotráfico. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rechazó categóricamente estas acusaciones, calificándolas de “calumniosas” y enfatizando que su administración no tiene vínculos con grupos criminales.
La imposición de aranceles y las acusaciones han generado una fuerte reacción en México, con líderes políticos y económicos expresando su rechazo. Analistas advierten que estas medidas podrían desestabilizar la economía mexicana y aumentar la migración hacia Estados Unidos. Además, se señala que las acusaciones podrían ser una estrategia para desviar la atención de problemas internos en Estados Unidos.
En respuesta a los aranceles, México ha anunciado la implementación de medidas arancelarias en defensa de sus intereses y ha refutado las acusaciones de alianzas con el narcotráfico. La situación continúa desarrollándose, y se espera que las próximas semanas sean cruciales para las relaciones comerciales y diplomáticas entre ambos países.


