La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, informó que la mayoría de las manifestaciones realizadas en el país durante la conmemoración del Día Internacional de la Mujer se desarrollaron de manera pacífica, destacando la participación de miles de mujeres que salieron a las calles para exigir el fin de la violencia de género y demandar mejores condiciones de igualdad.
Durante su posicionamiento sobre las movilizaciones del 8 de marzo, la mandataria señaló que en diversas entidades del país las marchas se llevaron a cabo sin incidentes mayores, subrayando que las protestas reflejan demandas legítimas de las mujeres mexicanas. De acuerdo con su declaración, “en la mayoría de las entidades de la República fueron manifestaciones pacíficas, diría en todas”.
En el caso de la Ciudad de México, Sheinbaum indicó que la movilización reunió a aproximadamente 100 mil mujeres que recorrieron las calles de la capital para exigir justicia y seguridad. Según explicó, la marcha tuvo un carácter mayoritariamente pacífico y estuvo enfocada en visibilizar la violencia que enfrentan las mujeres en el país. La presidenta expresó que “aquí en la Ciudad de México fue una marcha de alrededor de 100 mil mujeres, pacífica, demandando alto a la violencia contra las mujeres, además de otras legítimas demandas”.
No obstante, la titular del Ejecutivo federal reconoció que durante la jornada se registraron algunos actos violentos, los cuales, afirmó, fueron protagonizados por un grupo reducido de personas. Señaló que estos incidentes fueron minoritarios en comparación con el carácter general de las manifestaciones y reiteró la postura de su gobierno en contra de cualquier forma de violencia durante las protestas.
Sheinbaum también destacó que, de acuerdo con la información recabada por las autoridades, en algunos de los episodios violentos se detectó la presencia de hombres entre quienes realizaron daños, lo que, según explicó, no representa el espíritu de las movilizaciones encabezadas por colectivos y organizaciones de mujeres.
Finalmente, la presidenta reiteró que su administración respeta el derecho a la libre manifestación y reconoció la importancia de las marchas del 8 de marzo como un espacio para visibilizar problemáticas que afectan a las mujeres en México. Al mismo tiempo, enfatizó la necesidad de que las protestas se mantengan dentro de un marco pacífico, evitando situaciones que puedan poner en riesgo a participantes, autoridades o a terceros.


