En el estado de Yucatán, el sistema de transporte público Va y Ven experimenta una fuerte reducción de unidades en servicio, ya que más de 200 autobuses han sido retirados de circulación. De este número, al menos 25 vehículos ya fueron devueltos a la Ciudad de México.
La causa principal de esta medida es la falta de recursos para mantener la operación normal de la flota. Tal como se reporta: “Por lo que me han comentado, son como 25 unidades las que se han devuelto. Así está la situación. No tiene caso traerlas si no tenemos un…” En este contexto, los concesionarios del servicio también han advertido que la operación se ve seriamente afectada por el retraso o insuficiencia de pagos del kilometraje y otros estímulos operativos.
El sistema Va y Ven, que opera en la zona metropolitana de Mérida y otros municipios del estado, enfrenta así un riesgo de prestación parcial del servicio, lo cual impacta directamente a los usuarios que dependen del transporte público para sus desplazamientos diarios. Esta reducción significativa de unidades genera interrogantes sobre la continuidad del servicio y las garantías de cobertura que debe ofrecer el transporte público.
Por su parte, las autoridades estatales y la Agencia de Transporte de Yucatán (ATY) han mantenido encuentros con los concesionarios para tratar de revertir la situación. Según diversas fuentes, se busca estabilizar los pagos y mantener el servicio, aunque la medida de retirar unidades ya refleja la gravedad del escenario.
En conclusión, la salida de más de 200 autobuses del sistema Va y Ven marca un deterioro importante en la operación del transporte público en Yucatán, con implicaciones directas para el servicio a los usuarios y para la sustentabilidad del sistema. Será necesario observar las acciones que se tomen para restablecer la flota completa y garantizar la movilidad de la población.


