El Ayuntamiento de Mérida concluyó recientemente las actividades de la primera generación del programa Mérida Comunitaria, una iniciativa que busca reconfigurar la manera en la que se desarrolla el turismo en las comisarías del municipio, promoviendo un modelo que genere justicia social, beneficios económicos directos para las comunidades y la preservación del patrimonio biocultural, informaron autoridades municipales durante la ceremonia de clausura del programa. El proyecto, que se implementó como fase piloto desde agosto de 2025, se enfocó en brindar acompañamiento integral a diez proyectos turísticos comunitarios ubicados en diversas comisarías, ofreciéndoles capacitación técnica en aspectos como liderazgo, gobernanza, formalización fiscal, registro de marca y primeros auxilios, así como apoyo para fortalecer su capacidad operativa y de gestión local.
La presidenta municipal de Mérida, Cecilia Patrón Laviada, destacó que este enfoque busca redistribuir de manera equitativa los beneficios que genera el turismo hacia las comunidades locales, al tiempo que se preserva la identidad cultural, los saberes ancestrales y el entorno natural de las comisarías. Explicó que el modelo de turismo comunitario con justicia social pretende vincular de manera directa a la población local en actividades económicas sostenibles, de modo que los recursos generados por la actividad turística contribuyan al bienestar de sus habitantes y a la continuidad de sus tradiciones culturales.
Entre los proyectos beneficiados se encuentran iniciativas vinculadas a la meliponicultura, al agroturismo y al turismo de naturaleza en comunidades como Xcunyá, San Pedro Chimay, Chablekal, Tamanché, San José Tzal, Dzityá y Molas, localidades que ofrecen experiencias turísticas diversas que integran actividades productivas, culturales y de contacto con el medio natural. En apoyo a estos proyectos, el Ayuntamiento entregó equipamiento que incluyó palapas, bicicletas con equipo de seguridad, señalética vial, herramientas de mantenimiento, insumos para apicultura y mobiliario básico, valorado en alrededor de sesenta mil pesos por cada iniciativa. Asimismo, se realizaron obras de mejora de la infraestructura básica en algunas de las comunidades, tales como instalación de sistemas de agua potable, repavimentación de calles y modernización del alumbrado público con tecnología LED, lo que busca permitir una mejor experiencia tanto para residentes como para visitantes.
Durante el evento de clausura, celebrado en el Rancho El Encuentro, se anunció la apertura de la segunda edición del programa Mérida Comunitaria, que comenzará en febrero de 2026 y seleccionará hasta diez proyectos adicionales. En esta nueva fase se dará especial énfasis al valor cultural y gastronómico de las comisarías, incorporando de manera formal a cocineras tradicionales y artesanos, con el objetivo de fortalecer aún más la identidad local y la oferta turística basada en prácticas y saberes ancestrales. La inclusión de cocineras tradicionales responde a la intención de promover la cocina local como un atractivo turístico auténtico y una forma de apreciar el patrimonio culinario de las comunidades, valor que también ha sido destacado en otros programas de promoción del turismo gastronómico.
La estrategia de turismo comunitario impulsada por Mérida se enmarca dentro de los esfuerzos más amplios por consolidar a la ciudad como un destino turístico sostenible, donde la participación activa de las comunidades locales y la valorización de sus expresiones culturales sean elementos centrales del desarrollo económico. Esta orientación responde a una tendencia creciente en la que el turismo busca trascender la simple visita de lugares, promoviendo experiencias que conecten a los viajeros con la vida, las tradiciones y los recursos naturales de las comunidades receptoras. Las autoridades municipales han señalado que el éxito de iniciativas como Mérida Comunitaria puede contribuir a posicionar a Mérida como un referente en turismo con impacto social y cultural, reduciendo la brecha entre la actividad turística convencional y las necesidades y expectativas de las comunidades mayas y rurales que forman parte del tejido social del municipio.
Con la apertura de la nueva convocatoria para proyectos turísticos comunitarios, el Ayuntamiento de Mérida busca consolidar este modelo como una pieza clave para fortalecer la economía local, preservar el patrimonio biocultural y promover un desarrollo turístico más equitativo y respetuoso del entorno cultural y natural de las comisarías, reafirmando el compromiso de integrar los saberes ancestrales y las prácticas locales dentro de la oferta turística, sin perder de vista la justicia social y el bienestar de las comunidades.


