El próximo domingo 1 de junio de 2025, México vivirá una jornada electoral sin precedentes con la celebración de las primeras elecciones judiciales federales en su historia. Este proceso, derivado de la Reforma Judicial aprobada en septiembre de 2024, permitirá a la ciudadanía elegir directamente a 881 funcionarios del Poder Judicial de la Federación, incluyendo ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), magistrados del Tribunal Electoral y jueces de distrito .
Los votantes recibirán seis boletas de diferentes colores para seleccionar a los siguientes funcionarios:
- Boleta morada: 9 ministras y ministros de la SCJN.
- Boleta azul: 2 magistraturas de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).
- Boleta naranja: 15 magistraturas de las Salas Regionales del TEPJF.
- Boleta turquesa: 5 integrantes del Tribunal de Disciplina Judicial.
- Boleta rosa: 464 magistraturas de circuito.
- Boleta amarilla: 386 juezas y jueces de distrito .
Este cambio representa una transformación significativa en la estructura del sistema judicial mexicano, que anteriormente designaba a sus miembros a través del Consejo de la Judicatura Federal.
A pesar de las intenciones de democratizar el sistema judicial, la reforma ha generado críticas y preocupaciones. Expertos legales y observadores internacionales han señalado que la elección popular de jueces podría comprometer la independencia judicial y abrir la puerta a influencias políticas y del crimen organizado .
Además, se han reportado irregularidades en el proceso de selección de candidatos, incluyendo la presencia de aspirantes con vínculos a partidos políticos y la falta de competencia en algunas contiendas, donde ciertos candidatos se presentan sin oposición .
El Instituto Nacional Electoral (INE) ha implementado medidas para facilitar la participación ciudadana, como el voto anticipado para personas con discapacidad o movilidad limitada. Sin embargo, se espera una baja participación en comparación con elecciones anteriores, debido a la complejidad del proceso y la falta de información entre la población .
Estas elecciones representan un momento crucial para la democracia mexicana, marcando el inicio de un nuevo capítulo en la relación entre el poder judicial y la ciudadanía.


