El titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, informó que el Gobierno de México dará seguimiento a los casos de mexicanos fallecidos durante operativos o bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Estados Unidos, al considerar estos hechos como inaceptables y sujetos a investigación.
En declaraciones a medios de comunicación, el canciller señaló que uno de los principales objetivos de su gestión será la protección de los connacionales en el extranjero, particularmente en situaciones que involucren violaciones a sus derechos. En ese sentido, subrayó: “Hay una situación compleja, sobre todo algo que nos parece inaceptable es las y los mexicanos que desafortunadamente han perdido la vida bajo custodia o en operativos del ICE y eso vamos a seguirlo poniendo sobre la mesa en distintas perspectivas: jurídica, en apoyo a sus familias y en cuanto al plano del sistema regional de derechos humanos”.
Velasco enfatizó que, independientemente de las circunstancias en que ocurrieron los fallecimientos, el Estado mexicano buscará esclarecer cada caso. “Nosotros lo que hemos planteado es que cualquiera que sea la circunstancia es inaceptable y se tiene que llegar al fondo y tiene que haber justicia”, afirmó.
De acuerdo con cifras oficiales, hasta finales de marzo se tenía registro de al menos 13 personas mexicanas fallecidas en el contexto de operativos migratorios o bajo custodia del ICE, lo que ha generado preocupación en el Gobierno mexicano y motivado acciones diplomáticas y legales para exigir esclarecimiento de los hechos.
El canciller también indicó que la Secretaría de Relaciones Exteriores dará acompañamiento a las familias de las víctimas y mantendrá comunicación con autoridades estadounidenses para conocer el avance de las investigaciones. Asimismo, no descartó recurrir a instancias internacionales de derechos humanos para reforzar la exigencia de justicia.
En otro tema, Velasco se refirió a los encuentros que sostuvo con legisladores de distintas fuerzas políticas previo a su ratificación, los cuales calificó como parte de un ejercicio institucional. “Fue un acto de diplomacia, para escucharlos, para conocernos… no a pedir el voto, sino simplemente a tener un intercambio respetuoso”, explicó.
Las declaraciones del canciller se dan en un contexto de creciente atención internacional sobre las condiciones en centros de detención migratoria en Estados Unidos, así como de una política exterior mexicana que busca reforzar la protección consular y la defensa de los derechos humanos de sus ciudadanos en el extranjero.


