En el marco de las acciones implementadas para fortalecer la seguridad en México, autoridades federales informaron que más de nueve mil armas de fuego han sido entregadas de manera voluntaria en el país, mientras que en Quintana Roo se realizó un operativo nocturno que derivó en el traslado de aproximadamente 200 personas privadas de la libertad del Centro de Reinserción Social (Cereso) de Cancún.
Durante la conferencia matutina del Gobierno de México, la titular de la Secretaría de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, dio a conocer los avances del programa de desarme voluntario. De acuerdo con la funcionaria, desde octubre de 2024 a la fecha se han canjeado de manera anónima 9 mil 201 armas de fuego por dinero en efectivo, como parte de la estrategia denominada “Sí al desarme, sí a la paz”. Del total entregado, se contabilizan 5 mil 365 armas cortas, 2 mil 678 armas largas, mil 158 granadas y 11 mil 914 cargadores.
Rodríguez explicó que este programa busca reducir la presencia de armas en los hogares y fomentar una cultura de paz en las comunidades. Además, señaló que el proyecto también involucra a menores de edad mediante la sustitución de juguetes bélicos por materiales educativos. En ese sentido, informó que niñas y niños han intercambiado 8 mil 697 juguetes de carácter bélico por juguetes didácticos.
La secretaria subrayó que estas acciones forman parte de una estrategia integral orientada a atender las causas de la violencia y fortalecer el tejido social en distintas regiones del país. “Por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum se refuerza atención a las causas precisamente con la atención a los jóvenes y en esta estrategia de jóvenes transformando México”, expresó la funcionaria.
Mientras tanto, en el estado de Quintana Roo se registró una movilización de fuerzas de seguridad en el Cereso de Cancún. De acuerdo con reportes, el operativo inició alrededor de las 22:45 horas, cuando varios autobuses ingresaron al penal ubicado en la Supermanzana 99 de la ciudad. La intervención se realizó bajo un fuerte dispositivo de seguridad y tuvo como objetivo trasladar a cerca de 200 internos hacia otros centros penitenciarios.
El movimiento se llevó a cabo durante la noche para evitar alteraciones en la zona y se realizó con la participación de autoridades de seguridad encargadas del sistema penitenciario. Este tipo de acciones suele implementarse como parte de estrategias para mantener el control en los centros de reclusión, reducir riesgos de conflictos internos y reorganizar la población penitenciaria.
Tanto el programa de desarme voluntario a nivel nacional como los operativos en centros penitenciarios forman parte de las medidas impulsadas por las autoridades para reforzar la seguridad y disminuir factores de riesgo asociados a la violencia en distintas regiones del país.


