México y Canadá anunciaron un impulso significativo en su relación bilateral al profundizar la cooperación en comercio, minerales críticos y seguridad en un contexto de tensiones geopolíticas y la inminente revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). La estrategia fue delineada durante la visita a México de una amplia misión comercial canadiense, integrada por más de 240 organizaciones y 370 líderes empresariales, que se ha reunido con autoridades mexicanas y empresarios locales para explorar oportunidades de inversión y comercio más allá de los sectores tradicionales.
El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, explicó que la relación comercial bilateral ha crecido de manera sostenida en las últimas tres décadas y que se busca acelerar ese crecimiento con una hoja de ruta conjunta que se definirá en la segunda mitad de 2026. Este plan de acción bilateral pretende fortalecer sectores estratégicos como la minería, infraestructura, inversiones en puertos y la seguridad de las cadenas de suministro, con el objetivo de consolidar a América del Norte como una región competitiva frente a los retos de un entorno internacional más complejo.
En materia de minerales críticos, tema que se ha convertido en un eje de cooperación, México busca ir más allá de la extracción de materias primas y avanzar hacia la refinación y el procesamiento de estos recursos con el apoyo de la experiencia canadiense en tecnologías y procesos industriales especializados. El funcionario mexicano enfatizó que este enfoque obedece no solo a razones económicas, sino también a la necesidad de asegurar el suministro de insumos estratégicos para industrias clave como la automotriz, tecnológica y energías limpias, en un momento en que la competitividad global depende cada vez más de estos materiales.
El ministro responsable del comercio entre Canadá y Estados Unidos, Dominic LeBlanc, subrayó que Canadá considera a México un socio confiable y esencial dentro de la economía integrada de América del Norte. No obstante, destacó que para aprovechar plenamente las oportunidades de comercio e inversión es indispensable reforzar la seguridad, tanto en las cadenas de suministro como en la protección de inversiones. LeBlanc señaló que ya se han intensificado esfuerzos de cooperación en seguridad entre agencias de ambos países, incluidos intercambios de información y planes para incrementar la presencia de oficiales canadienses en México, con miras a facilitar la protección de personas y activos.
La agenda bilateral también contempla el fortalecimiento de sectores como la agricultura, manufactura avanzada, tecnología limpia, industrias creativas y comunicaciones, lo que refleja una diversificación de intereses más amplia que va más allá del intercambio tradicional de bienes. Los funcionarios de ambos países coincidieron en que la cooperación ampliada puede generar beneficios para empresas y trabajadores de México y Canadá, así como contribuir a un desarrollo económico más resiliente en la región de América del Norte.
Las autoridades mexicanas destacaron que este acercamiento ocurre en un momento clave en el que los patrones del comercio global están cambiando y en el que la revisión del T-MEC ofrece una oportunidad para reforzar las bases de la integración continental. Ebrard señaló que aunque el tratado trilateral continúa siendo un marco fundamental, la iniciativa bilateral con Canadá permitirá avanzar en temas específicos con mayor agilidad y foco, consolidando la colaboración estratégica entre las dos naciones.
El fortalecimiento de la relación económica y comercial entre México y Canadá se presenta así como una apuesta para enfrentar desafíos comunes, incrementar la competitividad regional y responder de manera coordinada a las exigencias del mercado global, perfilando una asociación más amplia que contempla aspectos económicos, tecnológicos y de seguridad.


